En la relación salarios inflación, una nueva encuesta expone un cuadro alarmante: más del 86% de los argentinos afirma que no llega a fin de mes con un solo empleo y el 62% se endeudó para cubrir gastos básicos.
Ingresos que se agotan antes de tiempo
El sondeo de la consultora Zentrix mostró que, al evaluar su situación personal y la marcha de la economía, dos de cada tres argentinos dijeron que sus ingresos se agotan alrededor del día 20 de cada mes.
El punto de partida de ese diagnóstico, según surge del informe, es un salario que perdió la carrera contra los precios y no la recupera: el 87,4% de los encuestados afirma que su ingreso no le gana a la inflación.
Esa percepción atraviesa la grieta política: el 73% de los votantes oficialistas admite que su ingreso pierde contra la inflación, cifra que entre los opositores trepa al 97,1%.
El relevamiento subraya que la diferencia entre ambos electorados no está en si el deterioro existe sino en cómo se lo define: “Costo de transición” para unos, “fracaso económico” para otros, plantea el informe.
“Cuando una experiencia material es tan transversal que alcanza incluso a quienes respaldan al gobierno deja de ser un problema de gestión para convertirse en una condición de época”, afirma el documento.
Pluriempleo como norma y ahorro en retirada
Según la misma encuesta, el 86,6% de los argentinos sostuvo que para llegar a fin de mes se necesitan dos o más empleos y dos de cada tres agotan sus ingresos, como máximo, el día 20 de cada mes.
Menos del 10% de los encuestados, más precisamente el 9,3%, afirmó que llega a fin de mes con alguna capacidad de ahorro, un dato que dimensiona el retroceso del margen financiero de los hogares.
Del crédito como progreso al crédito como subsistencia
Una de las consecuencias del rezago de los ingresos respecto de la inflación y de su insuficiencia para solventar los presupuestos personales o familiares es un cambio profundo en el uso del financiamiento.
“El crédito dejó de ser una herramienta de progreso para volverse un mecanismo de subsistencia: el 61,9% se endeudó en los últimos seis meses y la mitad de esos hogares lo hizo para pagar los gastos básicos”, advierte el informe.
En este sentido, la compra de bienes durables explica apenas el 11,5% del endeudamiento de las familias y gran parte de los préstamos se destina a financiar el pago de alimentos y tarifas.
Jóvenes más endeudados y más expuestos
Además, el informe arrojó que el endeudamiento es más agudo en el segmento de 18 a 39 años, al punto que en ese rango etario el 35,8% recurrió a prestamistas o financieras informales, contra apenas el 7% entre los mayores de 60 años.
De ese modo, señala el relevamiento, “el segmento con menos respaldo patrimonial es, paradójicamente, el más expuesto a las condiciones más caras y menos reguladas del mercado, en un círculo donde la falta de espalda financiera empuja hacia el crédito más riesgoso”.
Morosidad en alza y crédito percibido como trampa
El cuadro que describe la encuesta coincide con los problemas de morosidad que surgen de los datos de los bancos privados y de los informes del Banco Central.
“Casi la mitad de quienes tomaron crédito no lo está pagando con comodidad: al 28,9% le cuesta mucho, el 12% ya se atrasó en algún pago y un 6,4% directamente admite que no puede pagar”.
Además, el 55% cree que el nivel de las tasas hace que el crédito ‘termine siendo una trampa’, apunta el relevamiento.
Malestar colectivo y caída de la clase media
En otro pasaje, el informe señala que el cuadro económico que describe la encuesta “finalmente se derrama sobre cómo los argentinos leen el país y se leen a sí mismos”.
La evaluación negativa de la economía personal alcanza el 42,8%, pero la del país trepa al 61,8%, una brecha de casi veinte puntos que revela que el malestar ya no se vive como una desgracia individual, sino como un diagnóstico colectivo.
La sensación de deterioro compartido, interpreta Zentrix, se traduce en la autopercepción de clase: sumando clase baja y media-baja, el 53,9% de la sociedad se ubica hoy en la base de la pirámide.
“No es un dato de ingresos sino de identidad, y ahí está su peso político: cuando el pluriempleo se vuelve norma, la deuda se vuelve subsistencia y aun con todo eso no se llega al día 20. De esta manera, la mitad del país deja de sentirse parte de una clase media que durante décadas fue el relato central de la Argentina”.
Corrupción, deudas y la agenda del miedo
A su vez, consultados acerca de cuáles son sus principales preocupaciones, el ranking de respuestas fue encabezado por la corrupción, con el 48,8%, seguida muy de cerca por llegar a fin de mes o cómo afrontar las deudas, con el 46,9%.


