En una decisión sin precedentes cercanos, el mandatario estadounidense Donald Trump prohibió el acceso a la Casa Blanca a las cadenas televisivas CNN y MSNOW, junto al reconocido portal Politico, tras acusarlos formalmente de difundir noticias falsas.
A través de su cuenta en la plataforma Truth Social, el jefe de Estado descargó su malestar contra las coberturas periodísticas. “Me enorgullece anunciar que, con efecto inmediato, prohíbo a la Falsa Cadena de Noticias CNN, a MSNOW (¡que recientemente cambió su nombre de MSNBC debido a la falta de audiencia y credibilidad!) y a Politico (…) el acceso a la Casa Blanca como resultado de sus constantes ‘informes’ de NOTICIAS FALSAS”, escribió el mandatario sin detallar qué artículos motivaron la drástica medida.
En esa misma línea, el mandatario profundizó su reclamo contra la labor informativa. “Los medios de comunicación no deberían poder escribir o informar constantemente sobre FICCIÓN y MENTIRAS cuando cubren al presidente de los Estados Unidos, a la administración Trump o a los Estados Unidos de América. Próximamente se sumarán otros medios de noticias falsas. ¡Gracias por su atención a este asunto!“, añadió.
La medida generó un fuerte impacto inmediato en la sala de prensa de la sede gubernamental, donde se encontraban trabajando activamente los cronistas de las empresas vetadas.
Antecedentes y tensión creciente
Esta determinación marca un nuevo pico de tensión en el vínculo entre el Ejecutivo y el periodismo. Al inicio de su actual gestión, la Casa Blanca ya había restringido el ingreso a la agencia Associated Press (AP) en determinados actos oficiales, luego de que la agencia rechazara utilizar la denominación “golfo de América” para referirse al golfo de México.
Los cruces verbales y señalamientos hacia la prensa han sido un rasgo distintivo en la trayectoria del mandatario, quien recurre habitualmente al término “fake news” para desacreditar los informes críticos hacia su gestión.
En particular, los cuestionamientos hacia la señal CNN se remontan a la cobertura del presunto nexo entre su campaña de 2016 y Rusia. Asimismo, durante su mandato actual, el presidente rechazó con vehemencia la publicación de fotografías y documentos que lo vinculaban con Jeffrey Epstein, financista sentenciado por delitos sexuales.
El mandatario mantiene frecuentes roces con los cronistas en las ruedas de prensa e intercambios en el Despacho Oval, lo que motivó reiteradas advertencias de entidades defensoras de la libertad de expresión.


