Los directores de los hospitales de la Universidad de Buenos Aires (UBA) brindaron una conferencia de prensa este martes para alertar que, desde el inicio de este año, el Gobierno nacional no les envía los fondos asignados por el Presupuesto 2026 y que, de seguir así, en junio no podrán atender a más pacientes.
Durante la conferencia, Norberto Lafos, director del Instituto de Investigaciones Médicas Alfredo Lanari, advirtió sobre el impacto de la falta de financiamiento en el funcionamiento cotidiano de los centros de salud universitarios.
“Los insumos en medicina están dolarizados y, así y todo, siguen aumentando. Lo único que pedimos es que nos paguen el presupuesto que nos adeudan. De seguir así, en un mes y medio no sé si vamos a poder seguir prestando atención a los pacientes”, indicó Lafos.
En ese marco, el médico remarcó que estos hospitales no solo cumplen una función asistencial, sino también académica. “Los alumnos que pasan por nuestras aulas, médicos que hacen sus posgrados. Esto afecta la calidad de los profesionales que nos atenderán en los próximos años”, advirtió.
El reclamo por el presupuesto y el riesgo de paralización
Por su parte, Marcelo Melo, director del Hospital de Clínicas José de San Martín, afirmó que el rectorado de la UBA mantiene “comunicación permanente” con el Gobierno, pero que, “ante los pedidos” por el presupuesto, “no tenemos respuesta”.
“Pasaron cuatro meses y la respuesta es cero. Estamos reclamando presupuesto de funcionamiento para el hospital”, sostuvo Melo, quien detalló que el Hospital de Clínicas atiende 700.000 pacientes por año, con 10.000 cirugías anuales y 450.000 consultas.
En este sentido, explicó que estos hospitales dependen de la UBA y, por ende, el presupuesto se reclama a la Secretaría de Educación, que forma parte del Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello. “Estamos reclamando lo que por ley nos corresponde”, insistió.
“En junio, el Clínicas y todos los hospitales universitarios pueden quedar paralizados. Defendemos la salud pública y la educación”, marcó el director.
Además, Melo indicó que el 80% de los empleados del hospital cobra por debajo de la línea de pobreza. Y concluyó con una crítica al rumbo de la política sanitaria: “Se ha abandonado todo el concepto de salud pública”, sentenció.




