En el marco del 62° Coloquio IDEA, el presidente Javier Milei habló ante los empresarios más destacados del país de manera virtual, desde París, donde participa de la Argentina Week junto al ministro de Economía Luis Caputo, y trazó un horizonte de convergencia hacia los niveles de una potencia económica para la Argentina.
En su primera intervención, en diálogo con el periodista José del Rio, el mandatario pidió calma ante la marcha de su plan. “Lo primero que hay que tener es paciencia. Los procesos de crecimiento no son instantáneos, los procesos de crecimiento demandan mucho tiempo”, afirmó Milei, al tiempo que planteó que el país podría alcanzar el desempeño de una potencia en un plazo de entre 30 y 40 años, siempre que exista “un trabajo sistemático, duro, parejo” y disciplina.
El presidente defendió las principales medidas económicas de su Gobierno y sostuvo que el país tiene condiciones para un fuerte crecimiento apoyado en la eliminación de regulaciones, la inversión en capital humano y la apertura de la economía. Al mismo tiempo, atribuyó parte de las dificultades actuales a restricciones políticas internas y al impacto de un shock externo sobre precios y actividad, en un escenario internacional que considera adverso.
Milei, la inflación y el equilibrio fiscal
Durante su exposición, Milei volvió a poner el foco en la inflación. Recordó que asumió con una tasa anual del 211% y afirmó que hoy la inflación al consumidor se ubica “en torno al 30%”, mientras que la mayorista bajó desde niveles cercanos al 300% a alrededor del 25%. “Es decir, que hemos erradicado la inflación en un 90%, 95% y vamos a seguir haciéndolo”, sostuvo, al asegurar que esa baja corrige distorsiones de precios relativos y mejora la toma de decisiones de empresas y consumidores.
También destacó el frente fiscal. En la segunda parte de su intervención afirmó que el Gobierno eliminó un déficit fiscal equivalente a cinco puntos del PBI y redujo la carga impositiva en tres puntos del producto. Además, aseguró haber eliminado un déficit cuasifiscal equivalente a diez puntos del PBI. “El equilibrio fiscal es el ancla central de este programa”, remarcó, y vinculó las crisis económicas argentinas con los desequilibrios de las cuentas públicas.
“Si no teníamos que enfrentar siete intentos de golpes de Estado, 40 leyes intentando romper el equilibrio fiscal, la gente haciendo actos terroristas en la calle, y algunos jugadores de mercado con ganas de romper todo, la inflación ya estaría empezando con cero hace rato”, sostuvo el mandatario.
Milei participó del encuentro por videoconferencia desde París, donde desarrolla actividades en el marco de la Argentina Week. Frente al auditorio empresarial, sostuvo que los procesos de crecimiento económico requieren tiempo y consideró que la Argentina podría alcanzar un fuerte crecimiento en las próximas décadas.
Más reformas después de las elecciones de 2027
Uno de los mensajes políticos centrales estuvo ligado al escenario posterior a las elecciones de 2027. Milei señaló que, si el Gobierno repitiera un resultado similar al de octubre pasado, podría alcanzar mayoría en Diputados y quedar a “dos o tres senadores” del quórum propio, lo que le daría una nueva correlación de fuerzas para avanzar con su agenda de cambios.
En ese marco, lanzó una promesa de aceleración de su programa. “Si nosotros recibimos el favor de los argentinos el año que viene, a partir del 11 de diciembre del 2027, la velocidad que van a tener las reformas van a ser únicas e irrepetibles en el mundo”, afirmó. Según su proyección, bajo ese escenario las reformas podrían avanzar tan rápido que “en seis meses no las puedan reconocer”.
Reforma tributaria y límites del federalismo
Consultado por José Del Rio sobre una eventual reforma tributaria, el Presidente distinguió entre impuestos nacionales y tributos provinciales y municipales. “Argentina es un país federal. Y yo me puedo hacer cargo de las cuestiones impositivas a nivel nacional”, señaló, y planteó que quienes critican Ingresos Brutos deben discutirlo con los gobernadores, mientras que las tasas corresponden a cada municipio.
Milei aseguró que su Gobierno ya redujo impuestos y enumeró medidas como la eliminación del Impuesto PAIS, y la baja de retenciones y aranceles. Además, anticipó que la agenda oficial incluye nuevos recortes: “Nuestra idea es seguir bajando las retenciones. Nuestra idea es sacar también, llegado su momento, el impuesto a los débitos y créditos bancarios”, afirmó, al defender una reducción gradual de la presión tributaria.
RIGI, inversiones y apuesta por la inteligencia artificial
Otro de los ejes fue la inversión. Milei aseguró que existen propuestas por US$ 200.000 millones dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y que ya hay US$ 50.000 millones aprobados. Según su planteo, una baja del riesgo país después de las elecciones permitiría destrabar una porción relevante de esos proyectos y acelerar la llegada de capitales.
A la vez, planteó que la Argentina busca convertirse en un “hub de inteligencia artificial”. Desde su visión, el desarrollo de esa industria permitiría acelerar el crecimiento de la productividad, impulsar los salarios y reducir la pobreza. “Lo interesante de la inteligencia artificial es que permite ser un acelerador del crecimiento económico”, sostuvo, al presentar al sector como un motor clave del nuevo modelo.
El mandatario vinculó esa estrategia con lo que considera ventajas competitivas del país en sectores como energía, minería, agroindustria y economía del conocimiento. En ese combo ubicó a la inteligencia artificial como herramienta para potenciar la infraestructura productiva existente y ampliar la frontera de oportunidades, especialmente en exportaciones.
Escenario internacional y riesgo país
Milei advirtió que la velocidad de la recuperación no depende solo de factores internos. Mencionó el nivel de las tasas de interés de Estados Unidos y el incremento del precio de la energía, que según explicó genera un shock de oferta negativo. Para el Presidente, esa combinación presiona la tasa de interés global y dificulta transformar el ahorro en inversión, demorando la reacción de la economía.
A nivel local, volvió a cuestionar a los sectores que, según su mirada, buscan frenar las reformas y afirmó que esa resistencia impacta sobre el riesgo país. En ese contexto, sostuvo que la Argentina debería tener un riesgo país de entre 100 y 200 puntos básicos y aseguró que su programa económico permitirá reducirlo una vez despejado el escenario político, con la definición electoral del año próximo.
Consultado sobre el cepo al dólar para las empresas, el Presidente defendió el proceso de desregulación. “Nosotros hemos eliminado casi todo el cepo, de hecho, las empresas en el segundo trimestre giraron dividendos por más de 4.500 millones de dólares”, dijo. Y agregó que, en la medida en que el Gobierno pueda seguir avanzando y sobrellevar la situación del año que viene, “claramente es un dato la apertura total una vez que superado esta situación”.
Milei detalló además la estrategia de acumulación de recursos externos. “Es más, nosotros para el año que viene nos estamos preparando fuertemente, porque tenemos 20 mil millones de dólares de reservas comprados desde la elección de octubre; tenemos además 20 mil millones de dólares del swap de Estados Unidos; tenemos 20 mil millones de dólares del swap con China, tenemos una posición para abrir en futuros por 15 mil millones de dólares cuando tenemos una base de 30 mil millones de dólares; y además tenemos la balanza comercial del año que viene y el flujo de capitales que haya”, añadió, al describir el colchón financiero con el que espera encarar la próxima etapa.
Reforma previsional y mercado laboral
Al referirse a una posible reforma previsional, Milei la ligó al desempeño del mercado de trabajo. “La reforma previsional la tenés que hacer con un mercado laboral que avance en la formalización. Es muy importante lo que logres en formalización y en materia de crecimiento”, afirmó, y advirtió que hoy “esos elementos están borrosos” por la elevada informalidad.
El jefe de Estado atribuyó la informalidad a dos factores: el cambio en la modalidad del trabajo desde 2020 y una economía con grandes cambios estructurales que reasignan recursos y expanden el mercado informal. Para Milei, “los salarios desde que nosotros llegamos tuvieron un aumento real del 60% en el sector informal, porque es el que está absorbiendo los cambios estructurales y están esperando a pasar a la formalidad o no, de acuerdo con los resultados electorales”, al vincular directamente la dinámica laboral con la definición política.
De cara a una reforma previsional, trazó las condiciones que considera necesarias. “En la medida que vos vaya cerrando el gap entre el sector informal y el sector formal en el mercado de trabajo, cuando vos puedas materializar la baja de la tasa de interés y el crecimiento económico y eso configurado en un nuevo orden en materia poblacional que lo puedas manifestar, te va a permitir tener los parámetros para hacer una reforma previsional en serio y no un mamarracho”, concluyó sobre el tema.
“Los argentinos van a decidir su futuro”
A lo largo de la entrevista, Milei volvió varias veces sobre las elecciones de 2027 y planteó que allí se jugará la continuidad de su programa económico. “Los argentinos se van a jugar el futuro en la próxima elección”, afirmó, convencido de que los votantes no elegirán “ir para atrás” y de que “el 70% de los argentinos abraza el cambio”, según sus propias mediciones.
El mandatario también habló del gobernador bonaerense Axel Kicillof y del peso de la oposición con miras a las presidenciales de 2027. “No me importa, el rival soy yo mismo, mi propio contrincante soy yo mismo. Yo hice un conjunto de promesas y las cumplí”, sostuvo, al minimizar la figura del mandatario provincial en su tablero político.
Al ser consultado sobre las encuestas que lo miden cabeza a cabeza con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, el jefe de Estado endureció el tono. “¿Qué me importan los que atrasan cien años y además fracasaron siempre? Es casi insultante tener que debatir con un comunista”, enfatizó, en alusión a Kicillof y al espacio que lo respalda.
Hacia el cierre, insistió en que la próxima elección marcará un punto de inflexión. “El año que viene los argentinos se van a decidir entre el sendero de más desarrollo o volver al modelo del pasado que lleva fracasando cien años”, concluyó. Y agregó una promesa de continuidad de su confrontación política: “Voy a seguir dando la pelea, les voy a seguir ganando y voy a lograr que la Argentina sea grande nuevamente”.


