Según informó el medio francés RMC Sport, Didier Deschamps sorprendió al plantel de la selección de Francia con un día libre completo en plena Copa del Mundo 2026, una decisión inusual en la antesala de una semifinal mundialista.
La medida se tomó la noche del jueves, minutos después del triunfo por 2-0 frente a Marruecos en Boston. El cuerpo técnico comunicó que todo el grupo dispondría de libertad hasta las 20 horas locales, horario fijado para reencontrarse y cenar en el hotel Four Seasons, epicentro de la concentración en el centro de la ciudad.
De acuerdo con el reporte de RMC Sport, el objetivo del día libre fue fortalecer la cohesión interna y reducir la presión antes del choque clave ante España, previsto para el martes siguiente.
El propio medio subrayó que “es bastante raro que Didier Deschamps conceda este tipo de día de descanso antes de un partido tan importante del Mundial”, marcando el carácter excepcional de la decisión.
Familiares, paseos y bajo perfil en Boston
Durante la jornada, la presencia de familiares y amigos se hizo visible en los alrededores del alojamiento. Algunos futbolistas optaron por compartir el almuerzo con sus allegados en distintos restaurantes de Boston, en un clima distendido.
Kylian Mbappé, figura central del equipo, fue visto junto a su madre y otros parientes en uno de los locales más concurridos de la zona. Según describió el sitio francés, varios integrantes del plantel aprovecharon el ambiente relajado para sumarse a paseos, compras o encuentros privados, manteniendo un perfil bajo en los espacios públicos.
El programa del día fue completamente flexible, adaptado a las preferencias de cada jugador. Lucas Digne eligió recorrer la prestigiosa Universidad de Harvard acompañado de su familia, mientras Mike Maignan y Adrien Rabiot caminaron de manera discreta por el parque frente al hotel.
Por su parte, Désiré Doué y Warren Zaïre-Emery visitaron tiendas del centro y degustaron helado en una reconocida heladería de la ciudad. Hacia el final de la tarde, Maghnes Akliouche se ocupó de acompañar a sus familiares y colaborar con el traslado de equipaje, en una postal que reflejó la cercanía entre los jugadores y sus entornos más próximos.
Un descanso inédito en la era reciente de Francia
La dinámica de este descanso resultó novedosa en el contexto de la selección francesa. RMC Sport recordó que, tras el triunfo ante Inglaterra en el Mundial de 2022, el plantel solo dispuso de una jornada centrada en la recuperación física, con entrenamientos de baja intensidad y sin actividades recreativas externas.
En la previa de otras semifinales recientes, como la de la Eurocopa 2024 frente a España y la del Mundial 2018 ante Bélgica, no se había concedido un día “off” formal, lo que subraya el carácter excepcional de la pausa actual.
La determinación de Deschamps obedece, en parte, a la ventaja temporal que ofrece el calendario: Francia cuenta con cinco días completos antes de volver a competir. Esta amplitud permitió que el entrenador priorizara el bienestar psicológico de sus dirigidos, confiando en la madurez del grupo para recuperar energías sin perder el foco competitivo.
“La decisión fue tomada en función del esfuerzo acumulado y del margen disponible para la preparación”, detalló el medio francés al explicar el razonamiento del cuerpo técnico.
El camino a la semifinal ante España
Vale recordar que la clasificación a la semifinal se definió con la victoria por 2-0 sobre Marruecos, en un encuentro donde Kylian Mbappé abrió el marcador a los 60 minutos con un remate al ángulo y Ousmane Dembélé amplió la ventaja seis minutos más tarde.
El equipo dirigido por Deschamps también dispuso de una oportunidad desde el punto penal en la primera mitad, pero Mbappé falló su ejecución ante el arquero Yassine Bounou. De todos modos, el resultado aseguró el pase de Francia a las semifinales por tercer Mundial consecutivo (en Rusia 2018 fue campeón y en Qatar 2022 subcampeón).
España, por su parte, avanzó a la semifinal tras superar por 2-1 a Bélgica en el SoFi Stadium de Los Ángeles. El marcador se abrió con un tanto de Fabián Ruiz para el conjunto español, igualó Charles De Ketelaere para los belgas antes del descanso y, en los minutos finales, Mikel Merino anotó el gol decisivo que selló la clasificación.
El triunfo significó el regreso de España a una semifinal mundialista después de 16 años, en un cruce que ahora la enfrentará a una Francia que llega con descanso extra y la confianza de tres Mundiales seguidos entre los cuatro mejores.


