Ubicada en el Parque Industrial de Paraná, la fábrica de Aberturas Valentinuz, fundada hace casi 50 años, mantiene totalmente paralizada su producción en medio de una crisis que se arrastra desde 2022.
En diálogo con el programa Buen Día, que conducen Carlos Matteoda, Alejandro Abero y Marta Segovia por Radio Costa Paraná (88.1), el titular del Sindicato de Obreros de la Industria de la Madera de Paraná, Silvio Chiarella, cuestionó con dureza a la conducción empresaria.
“Estamos en medio de una incertidumbre total, porque los dueños de la empresa no dan la cara, no atienden los teléfonos”, describió el dirigente gremial.
Una crisis que comenzó en 2022
Chiarella recordó que desde 2022 la firma atraviesa serias dificultades financieras y que en ese contexto inició un procedimiento preventivo de crisis que, según el sindicato, “no logró justificar ante los trabajadores”.
En ese marco, detalló que durante 2023 se negociaron reducciones de horas laborales para evitar despidos y sostener la operatividad de la planta. Sin embargo, remarcó que “la empresa no mostró voluntad de recuperación ni ofreció respuestas favorables a los empleados, quienes realizaron los mayores esfuerzos”.
Despidos, indemnizaciones recortadas y pagos interrumpidos
El dirigente sindical indicó que en 2024 la empresa despidió a 16 trabajadores, entre ellos integrantes de la comisión directiva del gremio.
Las indemnizaciones, explicó, se negociaron por un pago del 75% del monto correspondiente, en cuotas. No obstante, advirtió que algunos despedidos aún no cobraron la totalidad porque la firma interrumpió de manera unilateral los pagos y dejó de responder a los reclamos.
Cambios en la conducción y propuestas rechazadas
Chiarella relató además que en 2024 el presidente de la empresa se retiró y dejó la gestión en manos de dos socias minoritarias.
Ante ese escenario, el sindicato ofreció asesoramiento para la dirección de la firma, apoyado en su conocimiento del rubro maderero, pero la propuesta fue rechazada.
Posteriormente, los trabajadores plantearon constituir una Sociedad por Acciones Simplificada (SAS) utilizando sus créditos laborales. A cambio, solicitaron 10 años de uso de las instalaciones y la maquinaria, más provisión de materia prima para continuar la producción. Según el gremio, la empresa tampoco respondió a esta iniciativa.
Sueldos adeudados y una planta casi vacía
El sindicalista señaló que en mayo de 2024 los trabajadores recibieron actas notariales de despido, sin precisiones sobre la forma ni el plazo de pago de las indemnizaciones.
Además, denunció que la firma adeuda salarios desde febrero, parte de los haberes de mayo y el segundo Sueldo Anual Complementario (SAC) de 2025.
Hoy, la situación es crítica: la producción está completamente paralizada y casi todo el personal ha sido despedido, con la excepción de cinco empleados que se mantienen en tareas administrativas, de mantenimiento y como serenos.




