Horas antes de la protesta prevista para este miércoles por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) sobre la avenida General Paz, por los casi 100 despidos en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el gobierno de Javier Milei anunció, a través del Ministerio de Economía, el desembarco de la firma estadounidense Meitner Energy en el predio nuclear de Atucha, ubicado en la localidad bonaerense de Lima, partido de Zárate.
Según comunicó la cartera económica, la empresa construirá un reactor nuclear propio en instalaciones estatales, amparada en los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
La llegada de estos capitales norteamericanos generó un fuerte rechazo en un amplio sector de la comunidad científica, que vinculó el plan de despidos en la CNEA con el acuerdo con Meitner Energy.
“Plan de entrega” y lobby por el RIGI
La diputada nacional por Río Negro (Fuerza Patria), Adriana Serquis, doctora en Física y expresidenta de la CNEA, criticó con dureza la medida y aseguró que el anuncio “confirma un plan de entrega de la energía nuclear a los Estados Unidos”, según remarcó.
La científica denunció que Meitner Energy hizo lobby para lograr la aprobación del RIGI y que ahora busca capitalizar los beneficios de esa normativa. En ese marco, planteó que “primero llegaron los despidos en la CNEA para debilitar al organismo público y luego se anunció el reactor privado”, advirtió.
Para la especialista, el plan oficial apunta a destruir la soberanía científica y energética, privatizando bienes comunes y el valor estratégico del suelo argentino.
El anuncio de Caputo y la inversión prometida
La noticia del acuerdo con la compañía estadounidense se conoció tras una reunión oficial entre el ministro de Economía, Luis Caputo, y Teófilo Lacroze, CEO de Meitner Energy Latam.
De acuerdo con los datos difundidos por el Gobierno, la empresa presentó un proyecto de inversión que supera los 1.200 millones de dólares, apenas por encima del mínimo de 1.000 millones de dólares exigido para ingresar al RIGI.
Según detalló Caputo, el Ministerio estima que las obras generarían cerca de 2.000 puestos de trabajo directos durante el desarrollo, la construcción, la puesta en marcha y la posterior operación de la planta.
El objetivo oficial es que Meitner Energy construya un reactor nuclear propio dentro del predio estatal de Atucha, una tarea que históricamente estuvo en manos del sector público y de profesionales argentinos.
Tecnología argentina y desmantelamiento científico
Detrás de los anuncios oficiales, referentes del sector advierten un proceso de desmantelamiento de la ciencia local. Para llevar adelante este proyecto, Meitner Energy utilizará un invento diseñado y patentado en la Argentina: el reactor modular compacto de mediana potencia ACR-300.
Este modelo, con capacidad para generar 300 megavatios, fue desarrollado originalmente por la empresa estatal INVAP, emblema de la tecnología nuclear argentina.
CAREM paralizado y cambio de rumbo en Atucha
La situación del sector se agrava al observar el estado de las obras públicas ya en marcha en el mismo predio. Al achicamiento de la planta de personal de la CNEA se sumó el desfinanciamiento del proyecto CAREM, el plan estatal para construir un reactor nuclear modular en Atucha.
La obra del CAREM quedó completamente paralizada por decisión del gobierno de Milei, pese a registrar un avance de construcción del 70 %.
En lugar de finalizar ese desarrollo nacional, la actual gestión avaló que Meitner Energy inicie la construcción de un reactor nuevo desde cero en el mismo predio, lo que para la comunidad científica crítica del acuerdo consolida un giro hacia la privatización del núcleo estratégico del sector nuclear argentino.


