El empresario de medios Daniel Hadad trazó una profunda evaluación sobre el rumbo del país y la gestión de Javier Milei, a la que definió como un proceso disruptivo que capitalizó un descontento generalizado. En ese marco, descartó por completo una eventual postulación electoral al asegurar: “Jamás”, respondió.
Para Hadad, el programa oficialista expone dos realidades contrapuestas. “Por un lado, una firmeza conceptual para ir hacia el equilibrio fiscal y encarar reformas que eran impostergables; por el otro, el enorme desafío de la gobernabilidad, de la construcción de consensos institucionales y de contención social”, explicó, al tiempo que remarcó la complejidad de gobernar sin estructura parlamentaria propia.
Al evaluar la estrategia comunicacional de la Casa Rosada, apeló a la metáfora de un vuelo en turbulencia. “El piloto tiene dos opciones: o no dice nada y la gente entra en pánico, o agarra el micrófono y explica qué está pasando, cuánto va a durar y por qué es necesario atravesar esa zona de turbulencia para llegar a destino”, planteó. Y remató: “La comunicación no es solo bajada de línea; es contención y acompañamiento”, concluyó.
El costo del ajuste económico
El periodista puso el foco en los sectores que absorben el impacto de las medidas oficiales. “La clase media es la más golpeada”, afirmó. En ese sentido, disparó una fuerte definición: “El ajuste no fue solamente en el Estado, la motosierra no tocó el Estado”, sentenció.
Para graficar el deterioro cotidiano, enumeró la baja en planes de medicina prepaga, el cambio de colegios privados y los gastos resignados en el día a día. Frente a esto, exigió una actitud distinta por parte de los funcionarios: “No noto que se pongan en el lugar del que se está ajustando”, advirtió.
Asimismo, el fundador de Infobae remarcó que el ordenamiento de las cuentas públicas es solo el primer paso. “El equilibrio fiscal es una condición necesaria, pero no suficiente”, señaló. Y profundizó: “El ajuste por solo no genera riqueza; lo que genera riqueza es la inversión, la producción y el empleo genuino”, sostuvo.
En esa línea, consideró indispensable establecer seguridad jurídica, previsibilidad normativa y apertura internacional para atraer inversiones. Además, dejó una advertencia sobre el humor social: “Si te quedás solo en el rigor fiscal y no pasás a la fase de crecimiento, el costo social se vuelve insostenible”, alertó.
La comparación con Carlos Menem y los ciclos políticos
Al contrastar el estilo presidencial con la figura de Carlos Menem, Hadad marcó diferencias en la construcción política. “Milei es un gran admirador de Menem”, indicó, pero contrastó que el mandatario riojano asumía mayores riesgos negociadores, mientras que definió al actual jefe de Estado como un perfil más doctrinario y concentrado en la teoría económica.
En su repaso histórico, evaluó también la etapa kirchnerista y sus consecuencias. “Se suele rescatar la reconstrucción de la autoridad presidencial tras la crisis del 2001 y los superávits gemelos iniciales”, consideró, aunque remarcó que ese esquema derivó con el tiempo en aislamiento y deterioro de las instituciones.
Respecto al actual presidente, destacó su determinación para romper el tabú del gasto público e instalar el debate liberal, pero insistió en que el desafío central radica en la viabilidad política de sus reformas.
Geopolítica, Malvinas y estabilidad democrática
En el plano exterior, Hadad abordó la causa de las Islas Malvinas y defendió una diplomacia consistente. “El reclamo es irrenunciable y constitucional”, subrayó, exigiendo evitar que una política estatal quede sujeta a los giros coyunturales de cada administración.
En paralelo, se mostró optimista respecto al potencial productivo nacional frente a la demanda global de energía, alimentos y minerales críticos como el litio, asegurando que el país cuenta con una oportunidad exportadora histórica si consolida sus reglas de juego.
Por último, descartó que un modelo centrado en recursos naturales degrade la calidad institucional. “La democracia en la Argentina es algo que vino para quedarse”, afirmó. Y concluyó destacando la solidez del sistema electoral: “Pasan los años y nadie dice ‘esta elección fue un fraude’, nadie te dice ‘acá me robaron la elección’”, enfatizó.


