Desde la Ciudad de Buenos Aires, la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner salió al balcón de su domicilio en el barrio de Constitución para celebrar junto a sus seguidores el histórico triunfo y pase a la final del Mundial de fútbol de la Selección argentina.
En la calle, un nutrido grupo de manifestantes se concentró frente al edificio de San José 1111, donde la ex jefa de Estado cumple su condena judicial, y convirtió el festejo deportivo en una demostración política.
Sobre la fachada del inmueble se realizaron proyecciones con la silueta de las Islas Malvinas y la leyenda “son argentinas”, que acompañaron los cánticos y banderas de la militancia kirchnerista.
De este modo, los seguidores de la ex mandataria vincularon el triunfo de esta tarde, que reavivó una rivalidad histórica entre Argentina e Inglaterra, con el reclamo por la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas.


