La crisis de Pauny volvió a quedar expuesta en el Ministerio de Trabajo de Córdoba: la propuesta de la empresa de reducir la jornada laboral a tres días por semana fue rechazada por la UOM San Francisco, que recordó que los trabajadores ya vienen soportando suspensiones y reducciones salariales.
En ese marco, la nueva audiencia quedó fijada para el 19 de agosto, mientras crece la incertidumbre sobre el futuro de 500 empleos directos y hasta 800 indirectos, todos vinculados a la cadena productiva de la emblemática fábrica de tractores de Las Varillas.
Audiencia clave y rechazo del gremio
La situación de Pauny, la histórica planta que nació en 2002 de las cenizas de Zanello, sumó un nuevo capítulo con una audiencia considerada clave en la delegación local de la cartera laboral cordobesa, donde se intentó destrabar el conflicto sin éxito.
Directivos de la firma y representantes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) local se sentaron a discutir la drástica reducción de la jornada a tres días semanales, una medida que la empresa presentó como salida de emergencia para atravesar el crítico momento que vive la planta, pero el encuentro finalizó sin acuerdo y el futuro de los trabajadores sigue en vilo.
Del encuentro participaron varios representantes de la compañía junto al secretario de la UOM San Francisco, Lucas Sarmiento, además de secretarios locales y delegados de la fábrica, en una reunión que se desarrolló bajo un fuerte hermetismo.
Aun así, trascendió que la crítica situación financiera y productiva de Pauny fue uno de los ejes centrales del debate y que la empresa expuso un paquete de “medidas paliativas” para intentar sostener la totalidad de los puestos de trabajo, propuesta que fue rechazada por los trabajadores.
En un comunicado posterior, el gremio recordó que la planta ya viene aplicando suspensiones y recortes salariales desde el año pasado, lo que endureció la postura de la representación obrera frente a cualquier nuevo ajuste sobre los ingresos.
De símbolo del resurgimiento industrial a una crisis profunda
La historia de Pauny es la de un resurgimiento obrero que se transformó en orgullo industrial: tras la quiebra de Zanello en 2001, los propios trabajadores formaron una cooperativa, recuperaron la planta con apoyo del gobierno provincial y la convirtieron en una sociedad anónima.
Ese proceso tuvo su punto alto en 2011, cuando la firma llegó a ser la fábrica que más tractores vendía en la Argentina, pero el escenario actual es radicalmente diferente.
La apertura de importaciones, que facilitó el ingreso de maquinaria extranjera —en especial de origen asiático—, sumada a un mercado de maquinaria agrícola que no logra consolidarse desde hace dos años, puso a la empresa contra las cuerdas.
El deterioro se refleja en los números: en el primer trimestre de 2026, la producción de tractores en Argentina cayó un 38,5% interanual, mientras que las ventas de tractores nacionales se desplomaron un 41,4% y, en paralelo, las unidades importadas crecieron un 23,4%.
Datos de la Asociación de Concesionarios de Automotores (ACARA) muestran que el mercado de tractores se mantiene errático, con una caída del 1,9% en el acumulado del primer semestre, a pesar de algunos rebotes puntuales vinculados a exposiciones como Expoagro.
En este contexto, Pauny, que supo ser líder del sector, observa con preocupación cómo, a pocas cuadras de su planta en Las Varillas, una fábrica comenzó a ensamblar tractores de menor porte importados de la India.
Negociación abierta y llamado a la unidad
Con la nueva audiencia fijada para el 19 de agosto, el desenlace de la negociación queda abierto y la UOM adelantó que mantendrá conversaciones en privado con la empresa, de las que irá informando a los trabajadores a medida que haya avances.
El gremio recordó además que en diciembre pasado ya había rechazado un esquema de vacaciones pagas semanales y suspensiones, marcando un antecedente de resistencia a las propuestas empresarias de flexibilización.
En el cierre de su comunicado, la conducción metalúrgica lanzó un mensaje interno a la planta y pidió a los operarios mantener “la unidad, la tranquilidad y la firmeza, porque la lucha es de todos”.


