La crisis política en la FIFA sumó un capítulo explosivo tras conocerse el plan de Gianni Infantino para vender participaciones en los derechos de las Copas del Mundo a inversores privados: Carlos Cordeiro, asesor principal del presidente, presentó su renuncia y difundió una carta demoledora.
“Como asesor principal del presidente de la FIFA, exbanquero y aficionado al fútbol de toda la vida, no puedo quedarme de brazos cruzados mientras la FIFA considera vender una participación en la Copa Mundial. Quiero dejarlo claro: no tuve ninguna participación en esta propuesta y me opongo a ella de forma inequívoca. Es un mal acuerdo para las federaciones miembro de la FIFA, un mal acuerdo para el fútbol y un mal acuerdo para el futuro a largo plazo de este deporte”, advirtió en su cuenta oficial de Linkedin.
Cordeiro ocupaba un lugar clave en el círculo de confianza de Infantino y una imagen lo grafica: estuvo en la Casa Blanca junto al presidente de la FIFA en noviembre de 2025 durante la reunión con el entonces mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, el secretario de Estado Marco Rubio y la por entonces secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.
“El fútbol ha sido fundamental en mi vida y, tras más de 35 años en el sector bancario, comprendo tanto el valor de este activo como las consecuencias de ceder parte del mismo. Por eso debe rechazarse esta propuesta”, explicó en su carta de renuncia pública el dirigente, que había sido oficializado en septiembre de 2021 como “Asesor Principal de la FIFA para Estrategia y Gobernanza Global”.
En ese marco, subrayó: “La FIFA ya tiene acceso a unos recursos financieros extraordinarios. La organización cuenta con miles de millones de dólares en reservas y no tiene deuda alguna. El propio presidente de la FIFA ha destacado los 15 000 millones de dólares de ingresos generados entre 2022 y 2026. Si las federaciones miembro consideran que se necesita una inversión adicional para desarrollar este deporte, la FIFA ya tiene la capacidad financiera para proporcionar ese apoyo a partir de sus recursos actuales. En este contexto, vender una participación permanente en el activo más valioso del fútbol para recaudar 4.2 mil millones de dólares no tiene mucho sentido. Es hipotecar el futuro del fútbol sin ninguna justificación convincente”.
En otro tramo, se refirió al núcleo del conflicto que sacude al corazón político del fútbol mundial: “Ese éxito económico no fue casual. Lo lograron profesionales del fútbol con amplia experiencia que batieron los récords comerciales de la FIFA. Sin embargo, a pesar de esos logros, ahora se le pide a la FIFA que crea que se necesitan inversores externos para generar un mayor valor. No acepto esa propuesta. Las personas que construyeron este éxito ya han demostrado que la FIFA cuenta con la experiencia necesaria para seguir haciendo crecer tanto el deporte como su futuro comercial”.
El peso político de Cordeiro y su rol en el Mundial 2026
La trayectoria de Cordeiro en el fútbol lo ubicó en el centro de las grandes decisiones. Participó de la “reestructuración en la Federación de Fútbol de Estados Unidos” y se involucró en 2007 como director independiente de la Junta Directiva, hasta llegar a ser presidente de la Federación de Fútbol de Estados Unidos entre 2018 y 2020.
Justamente en 2018 tuvo un rol decisivo para impulsar la candidatura conjunta de Estados Unidos, Canadá y México para organizar la Copa del Mundo 2026, que terminó celebrándose recientemente. En su historial dirigencial también figura su elección en el Consejo de la Concacaf en 2017 y su presencia en el “FIFA Football Stakeholders Committee” hasta 2021.
Cuando fue designado en la FIFA, Infantino lo definió como la “persona idónea para asesorarnos en la modernización de nuestro marco regulatorio y en el crecimiento del deporte”. Cinco años más tarde, Cordeiro decide dar un paso al costado en medio de la mayor tormenta institucional que enfrenta el presidente del organismo.
“Lo más preocupante de todo es la falta de respuestas a preguntas fundamentales. ¿Por qué este acuerdo? ¿Por qué ahora? ¿Qué mecanismos de supervisión existen? ¿Quién se beneficia? ¿Hubo un proceso competitivo? ¿Qué sistema de gobernanza se establecerá? ¿Qué obtendrán en última instancia los inversores y a qué coste para el fútbol?“, planteó en su texto de renuncia.
El ahora ex asesor de Infantino remarcó que esas preguntas “siguen sin respuesta en gran medida” y apuntó a un tema que encendió alarmas en la mayoría de las federaciones: “Sin embargo, se pide a las federaciones miembro que tomen una decisión de enormes consecuencias en apenas 50 días o se arriesguen a quedarse atrás. Esa no es una forma responsable de determinar el futuro del fútbol mundial”.
Elecciones 2027 y el proyecto FIFA Forward Enterprise
La FIFA tendrá sus elecciones presidenciales en 2027 e Infantino ya adelantó, durante el 76° Congreso de la organización realizado en Vancouver (Canadá) en abril de este año, que buscará la reelección. Para Cordeiro, el plan de vender los derechos comerciales se transformó “en una cuestión decisiva para el futuro de la FIFA” y por eso presentó su “dimisión con efecto inmediato” al cargo de asesor principal del presidente.
“La responsabilidad de la FIFA no es maximizar los beneficios comerciales a cualquier precio, sino proteger y fortalecer el fútbol para las generaciones futuras. Cuando esos principios entran en conflicto, el fútbol debe ser lo primero”, reflexionó el directivo, que también había sido designado consejero principal del grupo de trabajo de la Casa Blanca encargado de supervisar los preparativos del Mundial de Clubes 2025 y del Mundial 2026.
En su mensaje de salida aseguró que fue un “privilegio de mi vida servir a la FIFA durante más de cinco años y trabajar junto a personas comprometidas y con principios que se preocupan profundamente por el fútbol” e instó a que otros sigan su camino: “Espero que ellos también alcen la voz, porque las decisiones de esta magnitud deben tomarse en interés del fútbol, no de quienes se benefician de él”.
Rebelión de UEFA y Concacaf contra el plan de venta
El proyecto para vender participaciones en los derechos de las Copas del Mundo, revelado esta semana por un medio inglés, desató una espiral de conflictos en el fútbol global. La UEFA advirtió que se bajará de todas las competencias de selecciones organizadas por la FIFA si el plan avanza y la Concacaf se sumó al rechazo.
Pese a la presión, la cúpula con sede en Suiza confirmó que seguirá adelante con el proceso de votación del FIFA Forward Enterprise (FFE), la nueva empresa que pretende crear para gestionar los derechos comerciales y de eventos con el objetivo de atraer inversores privados.
A cambio, la FIFA prometió aumentar de manera inmediata el bono de 8 millones de dólares que recibe cada federación a 20 millones. “Por primera vez en la historia, la FIFA será propietaria de una participación en una entidad dedicada a comercializar y organizar nuestros eventos. J.P. Morgan estima que el valor total de la FIFA Forward Enterprise asciende actualmente a 20 mil millones de dólares. Lo que nos permite liberar cientos de millones más para financiar el desarrollo de cada federación en los próximos años”, argumentó Infantino.


