La crisis en Flybondi sumó un capítulo decisivo: el fondo COC Global Enterprise, propiedad del empresario Leonardo Scatturice, anunció que iniciará acciones legales contra Cartesian Capital Group, el fondo de inversión estadounidense que figura como accionista de la aerolínea, con el objetivo de “normalizar la situación de la compañía”, garantizar la continuidad de sus operaciones y preservar los puestos de trabajo.
La disputa deja al desnudo una particularidad clave de la estructura accionaria de Flybondi: en los papeles, Cartesian continúa siendo el accionista mayoritario, ya que nunca se concretó formalmente el traspaso de las acciones tras el ingreso de COC Global Enterprise como inversor, aunque el grupo de Scatturice se presentó públicamente como nuevo dueño y sus representantes asumieron los cargos de chairman y vice chairman.
Accionista ausente y empresa paralizada
Según el comunicado difundido este martes, la decisión de recurrir a la Justicia se tomó después de que COC Global Enterprise denunciara públicamente el hallazgo de presuntas irregularidades en la gestión anterior de Flybondi y no obtuviera ninguna respuesta de Cartesian Capital Group.
En ese marco, la firma de Scatturice fue más allá: “Como resultado de la ausencia del accionista, la compañía se ve impedida de tomar las decisiones necesarias para normalizar su situación financiera y operativa y hacer frente a los compromisos con los trabajadores”, señaló COC Global Enterprise.
Embargos, cuentas bloqueadas y operación en cero
La situación de Flybondi se agravó en las últimas semanas y, según la compañía, la crisis llegó a un punto crítico luego de que la Justicia dispusiera embargos sobre sus cuentas bancarias por una deuda con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), una medida que hoy impide realizar pagos o transferencias bancarias.
Frente a ese escenario, COC Global adelantó el próximo movimiento en el tablero judicial: “COC Global iniciará acciones legales en tribunales locales y extranjeros aplicables para instar a Cartesian Capital Group a regularizar la situación de la compañía con el fin de que pueda reconducir su operación y preservar las fuentes de trabajo de los empleados, así como responsabilizar a quien corresponda por las irregularidades identificadas hasta el momento”, afirmó la empresa.
Los millones que puso Scatturice y los que reclama a Cartesian
El grupo de Leonardo Scatturice sostiene que, cuando ingresó a Flybondi con un aporte de US$70 millones, la aerolínea ya atravesaba una situación financiera y operativa crítica, pero remarca que desde entonces Cartesian Capital Group no realizó nuevos aportes ni otorgó una extensión de fondos.
En paralelo, la empresa buscó despegarse del conflicto con la plantilla y los usuarios: “Comprendemos el malestar de trabajadores y extrabajadores y los acompañamos en este difícil momento. También las dificultades que enfrentan los pasajeros de Flybondi”, indicó, para luego marcar el destinatario de la presión: “Debido a ello, particularmente instamos a Cartesian Capital Group a tomar las decisiones requeridas para reconducir el proceso de normalización de la compañía”, concluyó.
Doce días sin volar y cientos de miles de pasajeros varados
Mientras la pelea entre fondos escala, Flybondi lleva 12 días sin operar y desde hoy su sitio web permanece inactivo, por lo que no permite consultar vuelos, comprar pasajes ni realizar reprogramaciones.
El impacto sobre los usuarios ya es masivo: según el sitio Failbondi, en lo que va del año la aerolínea canceló 2400 vuelos, con unos 383.000 pasajeros afectados, y además desde enero la compañía no realiza reembolsos por vuelos cancelados, pese a que esa obligación está contemplada en el Código Aeronáutico y en la Ley de Defensa del Consumidor.
Si se toma como referencia una recaudación promedio de US$50 por tramo, la deuda acumulada por pasajes impagos superaría los US$19 millones, un monto que se suma a la lista de pasivos que deberán dirimirse en una batalla legal que recién empieza.


