La profunda crisis de las farmacias sumó un duro golpe en el sur del país tras confirmarse el cierre definitivo de la emblemática cadena Autofarma, que bajó las persianas de sus 17 locales en Santa Cruz y Tierra del Fuego y dejó en la calle a 210 trabajadores.
La firma, fundada en 1967 bajo el nombre de Farmacia Pueblo, operó durante casi seis décadas en la región. Este desenlace se suma a la reciente quiebra de Farmacias Dr. Ahorro, que clausuró sus 41 sucursales y despidió a más de 300 empleados, con lo que el total de trabajadores afectados por la crisis del sector asciende a 510.
Sueldos adeudados y reclamos patronales
Los empleados de la compañía denunciaron que se les adeudan los salarios de junio, julio y agosto, además del medio aguinaldo y las indemnizaciones de ley. En ese marco, los reclamos apuntan directamente contra Rubén Llaneza, hijo de los fundadores del negocio.
La situación social de los despedidos es desesperante debido a la acumulación de deudas por alquileres y tarjetas. “El dueño nos dijo que no se hará cargo de todos los años trabajados en la empresa. Algunos tenemos 13 años y otros hasta 25”, afirmó uno de los trabajadores afectados.
Cruces con la obra social y acciones judiciales
Por su parte, los propietarios de Autofarma responsabilizaron de manera directa a la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF) por el colapso financiero. A través de un comunicado, argumentaron que el atraso en los pagos les impidió reponer medicamentos, cancelar deudas con droguerías y afrontar los sueldos del personal.
El complejo escenario amenaza con extenderse a otras firmas del rubro ante el retraso de obras sociales y prepagas. Frente a este panorama, el personal cesanteado confirmó que iniciará acciones legales y exigirá la intervención urgente de las autoridades laborales de Santa Cruz y Tierra del Fuego.


