Casi la mitad del financiamiento que otorgan las cadenas de electrodomésticos y más del 58% de la plata prestada por entidades de créditos “rápidos” registran atrasos en los pagos, muy por encima del promedio del sistema.
Se desprende de un relevamiento semestral del Banco Central en el que se analiza un segmento particular del mercado de créditos: las entidades que dan préstamos u otorgan tarjetas de crédito pero que no son bancos, conocidas como entidades no financieras de crédito.
En ese universo conviven billeteras virtuales y fintech, cadenas de consumo masivo (supermercados, electrodomésticos, automotrices), cooperativas y mutuales, junto con casas de préstamos de baja exigencia de requisitos, muchas cuotas y tasas de interés muy elevadas.
Irregularidad en alza entre los créditos no bancarios
Los niveles de mora general del sistema se miden mensualmente a partir de la información de la Central de Deudores del BCRA y de estimaciones de consultoras privadas.
De acuerdo con cálculos de EcoGo, en abril la irregularidad entre entidades no bancarias trepó a 28,6%, casi cuatro veces más que un año y medio atrás.
Además, el 11,5% de los deudores acumula atrasos de más de doce meses, por lo que esos créditos ya son considerados “irrecuperables”.
Radiografía del endeudamiento según el BCRA
El informe que publicó este jueves el Banco Central revela que las entidades no bancarias tienen préstamos activos por casi $14 billones otorgados a 12,1 millones de personas.
La mayoría de esos clientes, unos 7 millones de personas, tomaron financiamiento a través de fintech.
En promedio, cada deudor mantiene una deuda de $1,1 millones con su prestamista no bancario. Ese saldo promedio por cliente no es el máximo de la serie histórica: desde noviembre registra una caída de 3%.
Tasas que cuadruplican a la inflación
El Banco Central también midió el costo financiero de estos créditos. La tasa de interés nominal anual (TNA) de las entidades no bancarias fue de 144% en abril, casi cuatro veces la inflación interanual, que se ubicó en 35%.
Sin embargo, la TNA explica solo una parte del costo. Con otros recargos y comisiones, el costo financiero total (CFT) supera ampliamente esas cifras que afrontan los clientes.
De todos modos, el BCRA señaló que las tasas de interés de este segmento vienen cayendo en lo que va del año, aunque esa baja todavía no se traduce en una mejora en los niveles de irregularidad.
Según el informe, el 27% del dinero prestado por fintech, billeteras y cadenas comerciales acumula atrasos de al menos 90 días. Y el indicador sube a 33% si se incluye también a quienes se demoraron más de un mes en sus pagos.
Quiénes muestran la peor mora
La novedad del reporte oficial es el detalle por tipo de prestamista no bancario. La mora más alta se registra en una categoría denominada “Resto”, creada por el Central para clasificar a las entidades analizadas.
Se trata de “empresas que otorgan créditos al público en general de manera habitual y no poseen un marco regulatorio específico”. Es decir, prestamistas que no son fintech, bancos digitales, billeteras, cadenas comerciales, cooperativas ni empresas de leasing.
En esa definición quedan comprendidas entidades de crédito más pequeñas, con requisitos de acceso más laxos, devolución en cuotas mensuales, quincenales o semanales y tasas de interés sensiblemente más altas que el promedio de las fintech.
En este segmento, el atraso en la devolución de los préstamos alcanza al 58,4%. Incluso en sus mejores momentos, la mora fue elevada: su mínimo de los últimos años rondó el 20% en octubre de 2024.
Electrodomésticos: mora triplicada y menos clientes
En el caso del financiamiento que ofrecen las cadenas de electrodomésticos, la mora escaló a 44,3%.
Como referencia, a comienzos de 2025 ese indicador se ubicaba en 14,2%, por lo que el salto de la irregularidad fue más que significativo en un período relativamente corto.
A la par, estas cadenas perdieron peso dentro del universo de prestamistas no bancarios. A fines de 2022 había 1,5 millones de personas con financiamiento de este tipo; hoy son 1,2 millones.
Más prestamistas, pese a la crisis de pago
El informe del BCRA destaca otra particularidad: de las 585 empresas no bancarias registradas para otorgar préstamos o tarjetas de crédito, casi el 45% corresponde a la categoría “Resto”, que es la que exhibe el peor ratio de irregularidad.
Se trata de una tendencia llamativa: a pesar del fuerte deterioro en el endeudamiento de las familias, las tasas altas y los crecientes problemas de pago, aumenta la cantidad de firmas que se dedican a prestar dinero por fuera del sistema bancario tradicional.
Solo en los primeros tres meses del año se dieron de alta 29 empresas y se dieron de baja 10.
Y desde principios del año pasado, se incorporaron 114 nuevas entidades a este universo de prestamistas no financieros.


