A pocas semanas de haberse iniciado el cuarto mandato de Nicolás Pino como presidente de la Sociedad Rural Argentina, emergen señales de alarma vinculadas a acciones que, según denuncian dirigentes entrerrianos, “buscan debilitar la relación institucional Sociedad Rural Argentina con su propia vida interna y con las entidades de la Mesa de Enlace Agropecuaria”.
En ese marco, recuerdan que: “La primera medida que tomó el presidente de la SRA fue desconocer los votos emitidos por los socios entrerrianos en la elección interna del 9 de septiembre”. Cabe recalcar que Entre Ríos fue la única provincia que le dijo no a su cuarto mandato y se mantuvo incólume en su histórica posición de fuerte contenido gremial, de renovación institucional y de gestión independiente de la política partidaria.
En su primera reunión de Comisión Directiva, desde el espacio de Renovación con Unidad, revelaron que: “Nicolás Pino impidió que los directores entrerrianos electos, Mariano Berisso y Mayda Spiazzi, pudieran designar su equipo de trabajo y, en cambio, les impuso de manera unilateral los nombres de aquellos que los socios de esta provincia rechazaron expresamente con su voto”.
Para esta mesa opositora, “es una decisión sin precedentes que desconoce el mandato surgido de una elección y que constituye, en los hechos, una intervención de la conducción nacional que avasalla la representación provincial surgida del voto de los socios”.
En paralelo, detallan que días atrás Nicolás Pino, en nombre de la SRA, envió una carta firmada a las 20 sociedades rurales de la provincia de Entre Ríos, nucleadas en FARER, entidad de base de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), con el propósito de “reafirmar y fortalecer el vínculo institucional y poner a disposición su estructura para atender consultas, acompañar iniciativas locales y dar seguimiento directo a sus actividades”, produciendo —según cuestionan— una evidente superposición de roles.
En ese sentido, advierten que ese movimiento “pone en cuestión el respeto por la representación institucional de las entidades hermanas que integran la Mesa de Enlace”, ya que la nota fue enviada de manera directa a las rurales de base. Una misiva similar, remarcan, fue enviada también a rurales confederadas de otras provincias.
Como si todo lo mencionado no alcanzara, consignan que Pino impulsó su primera reunión de Comisión Directiva ampliada en el interior del país para el 6 de octubre en la Sociedad Rural de Gualeguaychú, institución a la cual pertenecen el vicepresidente Primero de CRA, José Colombatto, y el presidente de FARER, Sergio Dalcol.
De este modo, para los referentes encabezados por Marcos Pereda y Santos Zuberbuhler, se configura un abierto desafío a una entidad colega por la representación gremial, en un contexto de tensión creciente dentro del mapa agropecuario nacional.
Desde el espacio que cuestiona este rumbo de la señera entidad, alertan sobre el debilitamiento institucional que generan estas primeras acciones impulsadas por Nicolás Pino, “buscando silenciar otras voces e imponer una sola voz en representación del campo argentino”.


