La condena al cura Patricio Cruz Viale, sacerdote de la Iglesia Católica de Schoenstatt, quedó fijada este martes en tres años y cuatro meses de prisión por haber abusado sexualmente en 2024 de una mujer mayor de edad, según resolvió la Cámara Cuarta del Crimen de Córdoba.
Cruz Viale, de 60 años, fue denunciado por una fiel de su comunidad, quien precisó que el ataque ocurrió luego de una celebración religiosa en el predio de la congregación.
Al párroco lo detuvieron en 2024 en el mismo lugar donde ejercía el sacerdocio. Cumplió un tiempo de prisión en la cárcel de Bouwer y luego se le permitió continuar el proceso en su casa, bajo la modalidad de arresto domiciliario.
En esta oportunidad, el religioso seguirá preso en su domicilio, tras la presentación que hicieron sus abogados defensores Débora Ferrari y Gerard Gramática Bosch, quienes solicitaron el cese de prisión por el tiempo que ya cumplió en Bouwer y en su casa.
El tribunal anticipó que recién evaluará ese pedido cuando reciba los informes técnicos penitenciarios y de los titulares de la acción penal, por lo que la situación procesal del cura seguirá bajo revisión.
De acuerdo al relato que realizó la víctima ante la Justicia, el ataque tuvo lugar en el despacho personal del sacerdote, conocido como “La subida del Cerro”, ubicado en el predio que tiene la Iglesia de Schoenstatt, en el barrio Cerro de Las Rosas, al norte de la capital provincial.
Luego del hecho, la mujer presentó la denuncia ante la Justicia. La investigación quedó a cargo del fiscal Juan Fernando Ávila Echenique, quien ordenó una inspección ocular del lugar previa a la detención, y la imputación contra el religioso se fijó por “abuso sexual ultrajante”.
“Fue condenado a tres años y cuatro meses. Pedí el mínimo de la pena por las calificaciones que venían de la Fiscalía de Instrucción. Va a seguir con prisión domiciliaria, vamos a ver los fundamentos de la sentencia y después veremos”, dijo el abogado querellante Benjamín Sonzini Astudillo en rueda de prensa al salir de la sala.
Cruz Viale fue arrestado el 9 de noviembre de 2024 y trasladado a la cárcel de Bouwer, donde permaneció detenido hasta que la Justicia resolvió otorgarle prisión domiciliaria el 15 de enero de 2026.
De esa manera, el sacerdote llegó al juicio sin estar alojado en el establecimiento penitenciario, manteniendo el beneficio de la detención en su vivienda.
La denuncia de su prima por un abuso en la infancia
Además de la condena actual, el sacerdote fue acusado de abuso sexual por su prima, quien relató que los hechos ocurrieron cuando ella tenía 7 años y él era adolescente.
“Lo que yo me siento a contar hoy es que sufrí un abuso a los 7 años, una violación por esta persona que en ese momento tenía 16”, relató Paulina en declaraciones televisivas.
Y agregó: “Aparezco ahora porque se me fue el miedo, cuando esta persona cae presa por la denuncia de otra víctima”, al explicar por qué decidió hacer pública su historia décadas después.
“Con mi historia estoy buscando no solamente salir de 40 años de no poder hablar y estar sosteniendo una vida bastante dura sino también marcar un antecedente o una diferencia para que otros se animen como me animé yo”, expresó la mujer, aludiendo al impacto que espera generar en otras posibles víctimas.


