Tras la inauguración de un oratorio en el Senado la vicepresidenta Victoria Villarruel lanzó un dardo contra el Ejecutivo por los fondos destinados a la Cámara Alta en el Presupuesto 2026. “A partir de diciembre estamos entrando en rojo y eso que nos hemos administrado austeramente”, declaró a la salida de la celebración.
En ese sentido, destacó que “no pasó nunca que haya un cero en uno de los incisos”, sobre todo cuando la Cámara de Diputados, que preside Martín Menem, mano derecha de Karina Milei, sí tiene mejoras.
Las autoridades del Senado se quejan porque no hay incrementos en la categoría de “bienes de uso” (pasajes, automóviles, mobiliario) ni para “bienes de consumo” (agua, luz, etc) y para la Cámara de Diputados sí. “Supongo que se les debe haber pasado”, deslizó sugestivamente.
La sugestiva declaración de Villarruel tiene lugar tres días antes de que el Senado se reúna para sancionar el Presupuesto 2026 tal como vino de Diputados.
El despacho de Kueider santificado
El oratorio que inauguró Villarruel este martes se montó en las oficinas del ex senador Edgardo Kueider -detenido tras haber cruzado la frontera con 200 mil dólares sin declarar- en el cuarto piso del Senado.
La celebración consistió en una breve misa y la bendición a la estatuilla de Mamá Antula, nombre que se le puso al oratorio.
El lugar se había abierto pero luego las autoridades fajaron las puertas para impedir su ingreso. Se creyó que se debía a las críticas de un pastor evangélico que había denunciado “discriminación religiosa” porque se había colocado una bandera papal.
Pero en el Senado rechazaron esa idea y aclararon que se estaba terminando de acondicionar. Finalmente hoy lo inauguraron y le pusieron el nombre de “Santa María Antonia de San José, Mamá Antula”.


