La rentabilidad del lote durante la campaña 2026/27 estará definida por la agronomía de precisión, la biotecnología y el escenario global, en el marco de la apertura del Congreso Internacional de Maíz 2026. La cadena de valor busca certidumbres luego de un ciclo impactado por el complejo del achaparramiento (Spiroplasma) y frente a la variabilidad asociada al fenómeno de El Niño.
El encuentro se desarrollará este miércoles 30 de septiembre y jueves 1° de octubre en el Centro de Convenciones del Complejo Ferial Córdoba. La cumbre técnica y estratégica busca brindar respuestas precisas para la toma de decisiones en el sector productivo.
La visión de los especialistas y la inversión del sector
Sobre el ánimo del sector, Maximiliano Cueto, líder de Producto Maíz y Protección de Cultivos de Bayer Cono Sur, analizó las cifras del ciclo previo: “El productor argentino siempre es optimista y está comprometido con su negocio y lo demuestra el monto que invirtieron durante la campaña 25/26 en todos los cultivos $14.747M, un 6,2% más que la campaña anterior. Dicho esto, y de cara a la siembra de granos gruesos que ya comenzó el ánimo es positivo más allá de algunos temas coyunturales que deberá resolver”, remarcó.
Respecto a la plaga que afectó al cultivo, el directivo fue categórico y sostuvo: “Se puede hacer maíz con presencia del vector y de la enfermedad”, afirmó.
En cuanto al impacto de las precipitaciones, Cueto destacó la necesidad de optimizar los planteos técnicos en cada lote: “Como mencionamos anteriormente, en regiones donde las lluvias no sean un inconveniente, ajustar los planteos tecnológicos para capturar altos rindes es clave aprovechando al máximo la humedad disponible y el aporte de las precipitaciones. Para eso es importante no sólo conocer a fondo los ambientes productivos dentro de cada lote sino también seleccionar los híbridos que mejor se adaptan a ellos haciendo un ajuste correcto de la densidad de siembra y de la fertilización además de mantener plagas, malezas y enfermedades bajo control”, puntualizó.
A su vez, valoró la relevancia del evento en una provincia clave para la producción nacional: “Participar del CIM es fundamental para Bayer, allí se congregan desde productores y contratistas pasando por académicos, exportadores, industriales, asesores hasta políticos. La cadena completa del cultivo, que aporta el 6,4% del empleo total que genera el complejo agroindustrial argentino se reúne en Córdoba, la provincia más maicera de Argentina. Imposible no estar y no participar activamente en el mismo”, concluyó.
Manejo integral y perspectivas climáticas
Por su parte, Joaquín Lesser, gerente de Marketing de Nidera Semillas, analizó la disponibilidad hídrica en la región: “Va a ser un aliado para el maíz porque mejora las perspectivas de disponibilidad de agua durante la campaña. Es cierto que hoy hay zonas, especialmente en la región Núcleo, donde las lluvias se están haciendo esperar, para la siembra temprana, pero también hay pronósticos favorables para los próximos días. Si ese escenario se confirma, el cultivo podría contar con una muy buena oferta hídrica para expresar su potencial”, evaluó.
En referencia a la chicharrita, Lesser trazó un paralelismo regional: “Hay muchos países que conviven con la chicharrita hace años. La clave está en el manejo integral. La experiencia de Brasil por ejemplo muestra que es posible producir, combinando híbridos con buen comportamiento, eliminación del maíz voluntario, concentración de fechas de siembra, monitoreo y controles oportunos. La genética es una herramienta central, pero debe formar parte de un manejo integral coordinado”, explicó.
Desde la firma Illinois, su Brand Manager Segundo Delor analizó la postura del productor ante el nuevo ciclo: “Al productor lo veo prudente pero con ganas de apostar al maíz. El productor hace bien las cuentas: los costos y los fletes pesan, pero ve un año climático favorable y un vector que hoy está bajo. Mi lectura es que va a sembrar maíz y va a ser exigente a la hora de elegir su híbrido y los lugares indicados”, aseveró.
Delor también ponderó el valor del encuentro en el calendario agrícola: “El Congreso Internacional de Maíz tiene mucha importancia para el cultivo porque llega en el momento justo, a días de la siembra. Y este año los temas son muy claros: clima, vector, nutrición y genética. Para nosotros es clave estar, escuchar al productor y mostrar cómo la genética ayuda a bajar el riesgo”, enfatizó.
Finalmente, Justo MacLoughlin, Brand Manager de SUPRA, detalló el escenario para la siembra gruesa: “Veo más ganas de hacer maíz. Hay mejores perspectivas climáticas, y el maíz vuelve a cerrar en muchos planteos, pero nadie regala nada: el productor va a seguir haciendo números y buscando su mejor ecuación”, consideró.
En ese sentido, MacLoughlin añadió que un mayor volumen de agua implica mayor potencial y destacó el panorama sanitario: “Los últimos muestreos poblacionales han mejorado en muchos lugares y lo más importante es que se puede hacer maíz, Brasil lo logra hace años. Es un desafío y el productor argentino puede lograrlo”, expresó.
Por último, el representante de SUPRA remarcó el rol del evento para el intercambio técnico: “Es uno de los lugares donde más se aprende sobre maíz en Argentina. Reúne productores, asesores, investigadores y empresas para discutir los desafíos reales del cultivo y cómo seguir mejorándolo”, concluyó.


