El cierre de sucursales Musimundo en el Nordeste argentino dejó un saldo inmediato de más de 120 despidos, en un operativo relámpago que se concretó al final de una jornada laboral que transcurrió con aparente normalidad.
Menos de dos meses después de haber ingresado en concurso preventivo de acreedores, la cadena de venta de electrodomésticos Musimundo decidió bajar las persianas de todas sus sucursales en la región Nordeste y prescindir de su personal, sin que los trabajadores supieran con precisión cuándo serán indemnizados.
A la angustia por el cierre de locales y la pérdida de empleo, muchos empleados suman la forma en que se enteraron: no todos recibieron telegrama de despido y buena parte de las notificaciones fue realizada solo de manera verbal.
El pasado sábado 29 de agosto, los trabajadores cumplieron su jornada como cualquier otro día, atendieron al público y cerraron operaciones; recién a la hora de irse les comunicaron que el local dejaba de funcionar y que no había fecha cierta para el pago de los últimos haberes ni de las indemnizaciones.
Temor por el futuro de la marca en el país
Los cierres en el Nordeste dispararon la presunción de un posible final definitivo para Musimundo en la Argentina. Desde que la firma chaqueña Carsa tomó el control de gran parte de la marca, las provincias de Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones concentraban más del 30% de las sucursales.
En paralelo con los cierres y los despidos, quedó inactiva la página web de Musimundo, que hasta entonces permitía compras online y hoy solo muestra una leyenda escueta: “sitio en mantenimiento”.
Cuando se abrió el concurso preventivo de acreedores, desde Carsa se había asegurado que el objetivo era preservar la continuidad de la explotación comercial, resguardar las fuentes de trabajo y posibilitar una reestructuración ordenada del pasivo para cumplir con los compromisos asumidos.
Los más de 120 despidos ejecutados ahora parecen evidenciar que ese esquema de salvataje no prosperó como se había anunciado, en un contexto en el que la deuda concursal de la firma chaqueña supera los $63.500 millones.
Qué locales cerraron en cada provincia
La lista de sucursales clausuradas incluye cinco locales en la provincia de Chaco (dos en Resistencia y los restantes en Presidencia Roque Sáenz Peña, Fontana y Barranqueras), seis en Formosa (dos en la capital y otros en Clorinda, Pirané, Las Lomitas y El Colorado) y otros ocho distribuidos entre Corrientes y Misiones.
Según testimonios de empleados, muchos trabajaron la jornada del sábado con normalidad y recién al cierre se enteraron de que las sucursales dejarían de operar, en algunos casos sin que mediara documentación formal.
Otros trabajadores se toparon con el panorama aún más abrupto de llegar a su lugar de trabajo y encontrarse directamente con la noticia del cierre definitivo del local. No todos habían recibido los telegramas de despido al momento de ese anuncio.
“Nos dijeron que cobramos cuando vendan los inmuebles”
En ese marco, Noelia, trabajadora de una de las sucursales de Formosa, reconstruyó el giro brusco que vivieron en apenas unos días: «El martes pasado (en referencia al 25 de agosto) se presentó el gerente regional de Musimundo para decirnos que la sucursal seguiría abierta, pero el sábado cerró el local», contó.
Tras ese anuncio, la empleada agregó que la incertidumbre se trasladó al terreno salarial: «Tras el cierre, nos explicaron que tanto el sueldo como la indemnización los cobraremos cuando la empresa tome la decisión de vender sus inmuebles», advirtió.
“La comunicación fue pura y exclusivamente oral”
César Musachi relató una situación similar en la provincia de Corrientes: «Estuvimos trabajando normalmente el sábado, el gerente pidió que cerremos la sucursal 15 minutos antes del horario y nos informó que la empresa Carsa cerraba», describió.
El trabajador correntino remarcó luego el modo elegido por la compañía para comunicar el recorte: “La comunicación fue pura y exclusivamente oral, sin telegrama ni ninguna otra documentación”, señaló.
Musachi añadió que, si bien sabían que otras sucursales de la región estaban cerrando, la versión interna que manejaban era que la suya “iba a seguir abierta un mes más”, expectativa que se terminó derrumbando con el anuncio sorpresivo del fin de las operaciones.


