Según un relevamiento difundido por la Agencia DIB, mayo y el inicio de junio exhiben en la industria una continuidad de la crisis, con fábricas paralizadas, empresas en problemas, sucursales cerradas y trabajadores despedidos, un cuadro que enciende alarmas y preocupa a las autoridades.
Una de las compañías que confirmó su cierre definitivo, en medio de la crisis del consumo y el crecimiento de las importaciones, fue Cabot Argentina, la única productora local de negro de humo, un insumo crítico para la fabricación de neumáticos y productos de caucho.
Esta multinacional estadounidense anunció el cierre de su planta de más de 60 años en la localidad de Campana. La decisión implica la pérdida de alrededor de 90 empleos directos y otros 60 indirectos, correspondientes a servicios de vigilancia, comedor, lavadero y mantenimiento.
Pero este caso no es aislado. Según el último informe de la Unión Industrial Argentina (UIA), la actividad manufacturera registró caídas interanuales de dos dígitos en los últimos meses, con el sector de sustancias y productos químicos entre los más afectados.
Despidos en contratistas industriales y metalúrgicas
En ese contexto, la contratista de Ternium Damluc cerró sus puertas y despidió a todo su personal, integrado por 80 trabajadores, en la localidad de Ramallo. Si bien el gremio logró la reinserción de ocho empleados, la disputa ahora se centra en las indemnizaciones, que la empresa pretende reducir por “falta de trabajo”.
En esa misma ciudad bonaerense, la firma Welding Alloys, radicada hace 25 años en el Parque Industrial Comirsa, envió esta semana telegramas de despido a ocho trabajadores metalúrgicos, que se suman a cinco desvinculaciones previas en áreas administrativas y técnicas.
La empresa atraviesa una profunda crisis por la falta de nuevos contratos. En paralelo, en Pilar el gremio de Químicos se manifestó esta semana en la puerta de la firma Cascia, que despidió a un grupo de trabajadores.
También en las últimas horas se registraron despidos en la planta de Bayer, donde los afectados prestaban servicios a través de la contratista Ameghino Servicios Industriales. El lunes, frente a la planta ubicada sobre la Ruta Provincial N° 6, cerca de la rotonda de acceso a Zárate, hubo una protesta de trabajadores.
Neumáticos: planta paralizada y cambios en el esquema de producción
Otro sector muy golpeado desde principios de año es el de los neumáticos, que tuvo como punto más crítico el cierre de Fate meses atrás, con más de 900 operarios despedidos.
Ahora, una de las únicas dos fábricas de neumáticos que permanece activa en el país paralizará por completo su actividad entre el 15 y el 21 de junio, a raíz de la caída de ventas.
Se trata de Pirelli, filial de la multinacional italiana con planta en Merlo, donde trabajan 650 operarios. La compañía, que ya había frenado su producción a mediados de mayo, notificó a sus trabajadores que a partir de julio comenzará a operar únicamente de lunes a viernes y no de lunes a domingos como venía haciendo hasta el momento.
Cierre de sucursales y alerta en el sector bancario
La luz roja también se encendió en el sistema financiero, con cierres de sucursales bancarias en distintas ciudades de la provincia de Buenos Aires.
Durante mayo, el Banco Hipotecario cerró cuatro sucursales ubicadas en Luján, Junín, Tigre y Tandil, en el marco de un proceso de reestructuración.
En paralelo, también se registraron despidos y cierre de oficinas en Banco Supervielle. A la vez, la sede del Banco Santander en Dolores dejará de operar el próximo 14 de agosto.
Según denunció la Asociación Bancaria, detrás de estas reestructuraciones existe un proceso de reducción de personal y achicamiento operativo que podría derivar en nuevos conflictos laborales en el corto plazo.




