La mediática Charlotte Caniggia quedó eliminada de Gran Hermano: Generación Dorada este lunes 14 de septiembre, en la última gala previa a la definición del certamen. Con esta salida, el ciclo de Telefe dejó conformado el versus final entre Yisela “Yipio” Pintos y Solange “Sol” Abraham, quienes disputarán el título el próximo miércoles 16 de septiembre.
La emisión comenzó con Santiago del Moro al frente de una gala especial, en la que mostró a las tres participantes imágenes de la tribuna repleta de seguidores con carteles de apoyo. Tras un repaso por el recorrido de cada una, el conductor confirmó en primer lugar que Yipio se convertía en la primera finalista oficial, lo que desató una fuerte emoción en la uruguaya: “No pudo aguantar tanta emoción y se agarró de los pelos”, relató la producción del ciclo sobre el momento.
Con ese resultado, el mano a mano quedó planteado entre Caniggia y Abraham. Finalmente, Del Moro confirmó la salida de la hija de Mariana Nannis y Claudio Paul Caniggia, quien obtuvo el 10,7% de los votos positivos del público.
Antes de cruzar la puerta, Caniggia le dedicó un mensaje de aliento a Pintos, con quien forjó un estrecho vínculo: “Amiga, rompela, ojalá ganes, te quiero”, expresó la mediática. La despedida generó tensión inmediata con Abraham, quien le reprochó no haberla saludado de la misma manera: “Saludá, Charlotte, no seas maleducada”, lanzó Sol.
La despedida y el cruce entre finalistas
La voz de Gran Hermano despidió a la flamante eliminada con palabras de reconocimiento hacia su paso por la casa: “Salís siendo una ganadora. Quiero agradecerte tu buena onda, tu simpatía, el humor que tenés porque siempre tuviste muy buen humor, y eso es muy importante. Por sobre todas las cosas, tuve en mi casa a una gran persona”, destacó la voz del certamen. Caniggia valoró su estadía y remarcó: “Llegué bastante lejos, no me tenía fe. Gracias a toda la gente que me bancó siempre, los amo”, sostuvo antes de retirarse con un premio de 10 millones de pesos por su tercer puesto.
Apenas Charlotte salió, la tensión entre las dos jugadoras restantes quedó expuesta sin intermediarios. “El versus se te dio”, le tiró Sol a su contrincante. Pintos le contestó al instante: “El que no quisiste aceptar”, retrucó. Abraham redobló la apuesta para marcar distancia de cualquier acusación de juego sucio: “No, querida. Cagona no soy. Que gane el juego y no el odio”, sostuvo.
Con la casa reducida a dos, ambas finalistas aprovecharon las horas posteriores a la gala para hablarle a sus seguidores y pedir el respaldo popular. Las jugadoras redoblaron sus estrategias en la recta final, sabiendo que la definición quedará exclusivamente en manos de la audiencia.
En materia de estadísticas, Yipio acumuló dos instancias de mano a mano superadas en la temporada, mientras que Sol Abraham enfrentó cinco versus, el registro más alto de toda esta edición.
Independientemente del resultado definitivo, Pintos ya se aseguró un beneficio extra: se quedará con dos viviendas prefabricadas, una lograda meses atrás por un desafío y otra por meterse en la final, las cuales planea instalar en el terreno de su madre en Uruguay.
La consagración se definirá el miércoles 16 de septiembre, cuando Del Moro revele la votación final. La ganadora embolsará un premio de 70 millones de pesos, sumado a los intereses de una billetera virtual y una casa, en tanto que la subcampeona obtendrá 20 millones de pesos. Si se corona alguna de ellas, el certamen nacional tendrá a su primera ganadora mujer tras 19 años, marca que ostentaba Marianela Mirra desde 2007.


