El cierre de DIN SA sacude a la industria del acero y a la comunidad de Escobar, al confirmarse el final de operaciones de una planta emblemática que llegó a producir 1.000 toneladas de estructuras por mes en su mejor momento.
La constructora DIN SA, fundada en 1970, se había consolidado como una referencia nacional en el rubro de estructuras metálicas y grandes obras de ingeniería, pero la empresa dejó de funcionar tras no alcanzar los niveles de actividad esperados bajo su nueva conducción.
En junio de 2024, la firma fue adquirida por el Grupo Govan, dedicado a la construcción y al acero, con el objetivo de impulsar proyectos en el sector minero, aunque esa apuesta nunca logró traducirse en el volumen de trabajo proyectado para la planta de Escobar.
La noticia generó fuerte conmoción entre sus trabajadores y vecinos de la zona. DIN SA estaba especializada en obras de ingeniería, estructuras metálicas, puentes carreteros, plantas fabriles y naves industriales, además de celdas de almacenaje y estructuras de acero pesadas para minería y agroindustria.
Obras emblemáticas y presencia en grandes proyectos
Entre sus hitos más reconocidos se destaca el Hangar 5 de Aerolíneas Argentinas en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, considerada la estructura metálica más grande de Sudamérica, un símbolo de la capacidad técnica alcanzada por la compañía.
La empresa también participó en la construcción de la nueva terminal de partidas “El Zeppelin”, igualmente en Ezeiza, además de intervenir en proyectos estratégicos para la minería como el emprendimiento binacional Pascua Lama y el yacimiento Veladero en San Juan, entre otros desarrollos de infraestructura pesada.
La apuesta del Grupo Govan que no se sostuvo
El futuro de DIN SA parecía promisorio cuando el Grupo Govan decidió comprarla, con el objetivo declarado de potenciar su presencia en el negocio minero, pero la realidad económica y los menores niveles de actividad terminaron por torcer ese plan inicial.
Desde la conducción del grupo explicaron que la medida forma parte de una reorganización estratégica orientada a consolidar las operaciones del Grupo Govan de cara al año entrante, vinculando el cierre de la planta de Escobar a un rediseño general del esquema productivo.
En ese marco, detallaron que la fábrica se había adquirido con la idea de encarar nuevos proyectos mineros, aunque los trabajos concretados quedaron muy lejos de las metas de producción y facturación que se habían trazado al momento de la compra.
Frente a este escenario, desde la empresa señalaron que “se priorizó la reubicación de la mayor cantidad posible de trabajadores en distintas plantas del grupo y el resto fue desvinculado mediante retiros voluntarios”, una salida que no logró amortiguar el impacto emocional del cierre.
El impacto en los trabajadores y la comunidad
Las reacciones de los empleados no tardaron en aparecer en redes sociales, donde muchos compartieron recuerdos y despedidas de la planta. El medio local de Escobar recogió esos testimonios, que dan cuenta del vínculo construido en más de cinco décadas de actividad.
Uno de los operarios, Alex Morales, recordó que fue su primera experiencia laboral y describió cuánto significó para él la fábrica: “Hace 10 años entré ahí con una hoja en blanco. Era mi primer trabajo, ni sabía casi nada. Fue ahí donde aprendí un oficio, donde crecí, donde conocí compañeros que con el tiempo se transformaron en amigos y donde pasé una parte enorme de mi vida. Entré siendo un chico y salí con conocimientos, experiencias y una historia que nadie me puede quitar”, explicó el trabajador.
En Escobar, el cierre de DIN SA se lee como un nuevo capítulo en la reconfiguración industrial del cordón norte bonaerense, con una combinación de reubicaciones internas, retiros voluntarios y la pérdida de una marca histórica ligada al desarrollo metalúrgico argentino.


