Facundo Leal, ex titular de ARSAT durante las gestiones de Alberto Fernández y Javier Milei, fue indagado este lunes en la causa por presuntas coimas vinculadas a una contratación irregular de la empresa estatal de telecomunicaciones. El ex funcionario se negó a declarar, presentó un escrito de descargo y no hizo referencia a los USD 2,4 millones en efectivo secuestrados en sus propiedades.
Fuentes judiciales indicaron que Leal fue trasladado al juzgado federal de San Isidro en un camión del Servicio Penitenciario Federal desde la cárcel de Ezeiza, donde permanece detenido en otra causa por drogas halladas durante los allanamientos y en la que reclama la prisión domiciliaria.
En la audiencia, Leal solo habló para confirmar sus datos personales, escuchó la imputación en su contra y, por recomendación de su abogado, Marcelo Rocchetti, se negó a declarar, presentó un escrito de descargo y rechazó responder preguntas.
Críticas al fiscal y rechazo de la acusación
En esa presentación escrita, según confiaron las fuentes consultadas, Leal cuestionó la investigación del fiscal federal Fernando Domínguez. Sostuvo que el representante del Ministerio Público continúa ordenando medidas de prueba y que, mientras la causa siga en esa etapa, él no puede ejercer adecuadamente su defensa.
Además, remarcó que, por su rol en ARSAT, no participó del hecho que se investiga: la presunta contratación irregular de una empresa de seguridad para el organismo a cambio de coimas.
En su escrito, el ex funcionario no hizo mención al dinero en efectivo secuestrado en sus propiedades. “Eso no forma parte de la acusación y se investiga en otro expediente que se inició por presunto enriquecimiento ilícito”, explicó a ese medio una fuente judicial.
La maniobra investigada y el origen de los fondos
Leal y otros ex funcionarios y empresarios privados son investigados por el supuesto pago de sobornos por parte de la firma Argentina Logistic Services (ALS), que habría buscado asegurarse un contrato para alojar en un depósito material del proyecto “Proyecto Shelter-2 de ARSAT”.
La causa se inició luego de que, en enero de 2024, se intrusaran 17 contenedores de ese proyecto, de los cuales se sustrajeron cables de fibra óptica.
La empresa ALS, contratada desde 2014, no cumplía con las condiciones mínimas de seguridad —por ejemplo, el predio no contaba con cámaras— y habría accedido al contrato mediante una simulación de competencia: una contratación directa fragmentada para evitar una licitación y la intervención del directorio de ARSAT.
En ese esquema, solo se realizó una compulsa de precios en la que se presentaron tres compañías vinculadas entre sí a través de sus directivos, detallan en el expediente.
El fiscal Domínguez pidió la indagatoria de una decena de personas, medida que fue ordenada por el juez federal de San Isidro, Lino Mirabelli. Como parte de la investigación, en mayo pasado se dispusieron allanamientos, entre ellos dos domicilios de Leal: uno en la Ciudad de Buenos Aires y otro en Mendoza.
Allanamientos, dólares, equipo de espionaje y drogas
En esas viviendas, los investigadores encontraron USD 2,4 millones en efectivo, además de monedas de otros países. También secuestraron una valija con 19 elementos para realizar tareas de espionaje y distintas sustancias ilegales.
Según el detalle judicial, se incautaron 28 gramos de ketamina, 164 gramos de cristal MDMA, 72 pastillas de MDMA, 14 gramos de cocaína, un vapeador con cannabis y 15 cucharas para consumo.
Por la droga, Leal fue procesado por el delito de tenencia con fines de comercialización. El ex funcionario sostuvo que las sustancias eran para consumo personal y un informe médico confirmó su adicción, lo que llevó a su defensa a pedirle al juez federal Daniel Rafecas que le otorgue la prisión domiciliaria.
En paralelo, la Justicia intenta determinar el origen del dinero secuestrado al ex titular de ARSAT. En cambio, un peritaje ya permitió descartar que el equipo de espionaje hallado haya sido utilizado para tareas de inteligencia ilegal.
El derrotero de Leal en el Estado
Fundador de la empresa estatal de telecomunicaciones, Leal llegó a ARSAT durante el gobierno de Néstor Kirchner. Luego dejó la compañía en medio de una interna con el sector de La Cámpora.
Con la gestión de Alberto Fernández, fue designado nuevamente como titular de ARSAT. Tras la llegada de Javier Milei a la Presidencia, continuó en el cargo y, en 2025, pasó a encabezar el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA).
Dejó ese organismo en febrero de este año, luego de que se conociera que utilizó un avión privado vinculado al tesorero de la AFA, Pablo Toviggino. Tras ese episodio, regresó a ARSAT como empleado de planta permanente.
Otra indagatoria y lo que viene en la causa
Este lunes también fue indagado otro ex funcionario de ARSAT: Gerardo Boschin, ex subgerente de Compras de la empresa.
En el marco de la investigación, la Justicia secuestró los teléfonos celulares de Boschin y de Pablo Pagani, ex gerente de ARSAT. En esos dispositivos se encontraron conversaciones que, para los investigadores, dan cuenta de la presunta maniobra de pago de sobornos.
Defendido también por Rocchetti, Boschin adoptó la misma estrategia que Leal: presentó un escrito en el que criticó la investigación y cuestionó que se sigan realizando medidas de prueba.
En el expediente restan tomarse las últimas indagatorias. Una vez cumplida esa etapa, el juez Mirabelli quedará en condiciones de resolver si procesa, sobresee o dicta la falta de mérito para los acusados.


