En un evento organizado por la Cámara de Comercio Argentino Brasileña, el ministro de Economía, Luis Caputo, combinó una férrea defensa del plan económico de Javier Milei con duras críticas al kirchnerismo y a Axel Kicillof, a quien le cerró la puerta a una eventual candidatura presidencial.
En ese marco, el titular del Palacio de Hacienda enfatizó: “Pase lo que pase, el kirchnerismo no es opción porque la gente sabe que es el infierno” y remató: “Kicillof nunca va a ser presidente de la Argentina pase lo que pase”, sentenció.
Al mismo tiempo, reivindicó los resultados de la gestión al asegurar que “lo peor ya pasó” y que el Gobierno va “bien” en la implementación del programa económico.
“Lo peor ya pasó” y la metáfora de la “bomba atómica”
Caputo sostuvo que comenzaron a aparecer señales de mejora: “Empezamos a ver indicadores de que la situación comenzaba a mejorar. Cuando lo decíamos hace un tiempo no era tan obvio y hubo algunas críticas, pero hoy está claro que la recaudación empieza a recuperar, la inflación sigue a la baja, los salarios se recuperaron lentamente y con la ley de modernización esperamos mayor formalización y aumento de empleo”, detalló.
A su vez, añadió: “El nivel de actividad está en un récord y cuando miramos el indicador tendencia ciclo vemos que por primera vez en 15 años crecemos durante 24 meses consecutivos”, afirmó.
Y aclaró: “¿Esto no quiere decir que estamos bien, no?; quiere decir que vamos bien”, insistió el funcionario, al exponer ante empresarios.
En este contexto, Caputo subió un nuevo escalón en el optimismo oficial: “Y si tenemos en cuenta de dónde venimos, ¡estamos muy bien!”, enfatizó.
Con ese escenario, volvió sobre su idea central: “Lo peor ya pasó. La bomba atómica que heredamos ya se desactivó. Hoy no hay riesgo de bomba”, aseguró.
Luego destacó que “se logró desactivar la bomba sin recurrir a desastres a los que se recurrieron en el pasado: defaults, confiscación de depósitos, pesificación asimétrica o corralito”, y agregó: “Son heridas que hoy todavía están sanando”, explicó.
Modelo económico, dólares y derrumbe de “mitos”
Caputo describió que, según su visión, “este modelo se basa en inversión, competencia y exportaciones, sustentado por un orden macroeconómico”.
En ese sentido, advirtió sobre ciertas conductas empresariales y financieras: “Stockearse no funciona en este modelo, ni tampoco comprar dólares en el paralelo. Eso no funciona. Tampoco funciona tener márgenes exorbitantes”, remarcó.
El ministro subrayó además que “los salarios medidos por el SIPA están un 2,9% arriba” y sostuvo que “ya hay muchas industrias en las que hay precios más razonables, como por ejemplo textil o calzado”, indicó.
Caputo afirmó que, a su juicio, “derribamos dos mitos importantes: uno, que es mejor tener una economía cerrada, y el de la restricción externa”, planteó.
En esa línea, el jefe del Palacio de Hacienda señaló que las proyecciones de compras de dólares del Banco Central se ubican entre US$17.000 y US$24.000 millones, cifra que vinculó con el nuevo esquema económico.
Proyecciones energéticas y promesa de superávit de divisas
Caputo admitió que el sector energético contribuyó de manera decisiva a ese resultado y destacó que, para 2030, el saldo comercial de la balanza energética sería de alrededor de US$60.000 millones, al tiempo que aclaró que “es una proyección subestimada”, puntualizó.
Sobre esa base, lanzó una frase gráfica: “Nos van a salir los dólares por las orejas porque esto se va a extender a otros rubros”, insistió.
Acto seguido, corrigió su propia expresión y concluyó con un mensaje político: “La economía va a llevarse puesto cualquier intento de desestabilización”, sostuvo.




