La capacidad instalada industrial mostró en junio una leve mejora mensual de 0,2%, aunque el sector todavía opera con más de 40% de sus máquinas ociosas y un nivel de actividad que sigue lejos del pleno uso.
De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), las fábricas utilizaron en junio el 59,1% de su capacidad instalada, apenas por encima del 58,9% registrado en el mismo mes de 2025.
En el total de los 12 rubros que releva el organismo, cinco sectores exhibieron caídas interanuales, mientras que otros siete mostraron algún signo de mejora, traccionados por la producción de acero, alimentos y la refinación de petróleo.
En la comparación contra mayo también se verificó un rebote: la utilización de la maquinaria pasó del 58,3% al 59,1% en junio, cortando así la baja previa.
#DatoINDEC
La industria utilizó 59,1% de su capacidad instalada durante junio de 2026https://t.co/bPerax4Dju pic.twitter.com/GhplWv39Rc— INDEC Argentina (@INDECArgentina) August 14, 2026
Los sectores que lideran el uso de capacidad
Según precisó el INDEC, los niveles más altos de utilización de equipos se observaron en refinación del petróleo, con un 86,7% de capacidad instalada en marcha, muy por encima del promedio general de la industria.
También se ubicaron por encima del nivel global las industrias metálicas básicas, que alcanzaron un uso del 68,7% de su capacidad, impulsadas por la producción de acero y otros insumos clave para la construcción y la actividad manufacturera.
El bloque de sustancias y productos químicos operó al 67% de su capacidad, mientras que papel y cartón se situó en el 66,2%, ambos con desempeños que se consolidan por encima del promedio industrial.
En tanto, el rubro de productos alimenticios y bebidas registró un uso del 64,4% de su capacidad instalada, mostrándose como otro de los pilares que sostienen el nivel de actividad fabril.
Los rubros que siguen rezagados
En el otro extremo, varios bloques sectoriales se mantuvieron por debajo del nivel general. La edición e impresión trabajó con un 53,5% de su capacidad, reflejando la debilidad estructural del segmento gráfico.
Los productos minerales no metálicos, vinculados en gran medida a la construcción, utilizaron el 51,8% de su capacidad, en línea con un mercado inmobiliario y de obra pública todavía deprimidos.
El sector de productos textiles operó al 46,6%, mientras que productos del tabaco se ubicó en el 46,3%, ambos con más de la mitad de su capacidad instalada fuera de uso.
La industria automotriz mostró un nivel de utilización del 45,5%, lo que confirma el fuerte impacto de la caída de la demanda interna y las dificultades en el frente exportador.
Más rezagada aún aparece la metalmecánica excepto automotores, con un uso de capacidad del 41,5%, y el rubro de productos de caucho y plástico, que se ubicó en el 41%, entre los más afectados por la contracción de la actividad general.


