Desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) advirtieron que falta una política hacia el sector PyME para revertir el complejo escenario productivo y comercial que atraviesa el país.
Las estadísticas oficiales de la entidad reflejaron que las ventas minoristas cayeron 0,2% interanual en agosto y acumularon una baja de 2,4% en los primeros ocho meses del año. Frente a este panorama, el vocero de la organización, Salvador Femenia, remarcó: “Evidentemente falta una política hacia el sector PyME”.
Respecto a la situación general, el dirigente explicó: “Estamos en un momento complicado por la baja del consumo y por la restricción que existe sobre la posibilidad de consumir. Eso realmente afecta a todo el comercio PyME y también a la industria, porque buena parte de lo que produce la industria PyME está destinado al mercado interno”. En ese sentido, alertó que “el escenario pareciera que, en el cortísimo plazo, no va a cambiar”.
Caída del poder adquisitivo y tarifas
Al analizar los factores que deprimen el mercado interno, Femenia detalló que, si bien las paritarias intentaron emparejar la inflación, la mayoría de los gremios arrastra un retraso de entre 10% y 12%. Y señaló: “Con el ajuste de tarifas, casi siempre por encima de la inflación, hay que destinar un mayor porcentaje de los ingresos al pago de las facturas de servicios públicos, y eso también deja menos disponible para el consumo”.
Consultado sobre el comercio electrónico como alternativa, descartó que compense las pérdidas de las tiendas tradicionales. Femenia puntualizó que el canal digital representa cerca del 25% del consumo nacional, por lo que “de ninguna forma se puede inferir que compensa la caída del comercio físico en general”.
Apertura comercial y competencia desigual
Sobre el impacto del ingreso de productos del exterior, el representante gremial empresarial advirtió que los artículos foráneos llegan con menor presión impositiva. Y afirmó: “Tenemos un costo argentino que no está resuelto y sentimos que, para esos sectores, evidentemente, la cancha está un poquito inclinada en contra”, señalando al rubro textil como el más perjudicado.
En su balance sobre la gestión del presidente Javier Milei, Femenia coincidió con la desaceleración inflacionaria y el ordenamiento fiscal, pero insistió en que “el tema de las importaciones tendría que haber equilibrado un poco más la posibilidad de competir, más allá del esfuerzo que hizo cada uno en corregir sus costos”.
De cara a los meses venideros, evaluó que la incertidumbre electoral incide en las decisiones económicas familiares y concluyó con un pedido directo al Poder Ejecutivo: “Le pediría al presidente políticas más activas hacia la pequeña y mediana empresa. Hoy no las tenemos”, sentenció.


