En una entrevista televisiva, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, afirmó que Javier Milei avaló la declaración jurada de Manuel Adorni y que el Gobierno no evalúa su desplazamiento del cargo de jefe de Gabinete y vocero presidencial.
Según detalló, el Presidente considera “razonable” la justificación de los ahorros y el patrimonio del funcionario, por lo que decidió sostenerlo en su puesto pese al avance de la oposición en el Congreso.
Postergan la sesión y fijan interpelación para el 25 de junio
En paralelo, los bloques legislativos acordaron suspender la sesión de esta semana y unificar el debate de los proyectos de interpelación para el miércoles 25 de junio.
El oficialismo carece de mayoría propia para frenar el avance opositor, por lo que la postergación surgió de un consenso generalizado que incluyó a la línea referenciada en Cristina Fernández de Kirchner.
En ese marco, Bullrich precisó: “Si el proyecto tiene una mayoría, tendría una interpelación y podría llevar o no una moción de censura”, remarcó al analizar el escenario parlamentario que se abrirá a fin de mes.
La exministra de Seguridad explicó además que la reprogramación de la sesión “fue un acuerdo porque se levantó la sesión del jueves”. “Informaré al Poder Ejecutivo de esta circunstancia y veremos qué medidas se toman, esto se aprobó por todos los bloques, inclusive el kirchnerista”, añadió.
Qué es la moción de censura y qué alcance tiene
En Argentina, la moción de censura es un mecanismo constitucional que permite al Congreso remover al jefe de Gabinete de Ministros, sin afectar al resto del Poder Ejecutivo.
A diferencia de los sistemas parlamentarios europeos, donde una moción de este tipo puede derribar a todo el Gobierno, el sistema presidencialista argentino la concibe como un contrapeso específico para controlar la gestión del ministro coordinador.
El procedimiento está regulado por el artículo 101 de la Constitución Nacional y se desarrolla en varias etapas consecutivas.
En primer lugar, el pedido de remoción debe originarse en el Congreso mediante un proyecto de resolución, que requiere las firmas de al menos la mayoría absoluta de los miembros de cualquiera de las dos cámaras, Diputados o Senado.
Luego, una vez presentado y aprobado el giro, la cámara correspondiente convoca a una sesión para debatir el desempeño del jefe de Gabinete. En esa instancia, el funcionario tiene derecho a exponer su defensa frente a los legisladores.
La tercera etapa es la votación: para que la moción de censura sea aprobada se necesita el voto afirmativo de la mayoría absoluta de los miembros de la cámara que inició el trámite, es decir, la mitad más uno del total de las bancas, no de los presentes en el recinto.
Finalmente, si la moción alcanza esa mayoría, el jefe de Gabinete queda destituido de forma inmediata. En ese caso, el Presidente de la Nación está obligado por la Constitución a remover al funcionario y designar a un reemplazante.


