Las importaciones vía courier alcanzaron en abril de 2026 un récord histórico de USD 118 millones, lo que implica un salto interanual de 135,9%, impulsadas por la compra de ropa en el exterior. De este modo, superaron el máximo previo de USD 105 millones registrado en diciembre de 2025, según un informe de la consultora Analytica.
De acuerdo con el relevamiento, en lo que va de 2026 las compras puerta a puerta acumularon USD 402 millones, cifra que representa un incremento de 123,2% frente al mismo período del año pasado.
En el documento se aclaró que, “aunque el peso en el agregado de importaciones sigue siendo reducido”, las encomiendas vía courier fueron en abril “la tercera categoría más relevante en el análisis a ocho dígitos, según la nomenclatura del Mercosur”, remarcaron.
Salarios en baja y consumo que se dolariza
El informe de Analytica también puso el foco en la dinámica de los ingresos. Allí se señaló que el salario privado registrado “acumula una caída real de 4,8% entre septiembre y marzo”, lo que implica “siete meses consecutivos de retroceso”.
Al mismo tiempo, la consultora destacó “una recuperación en dólares del 14,5% desde noviembre”, lo que sugiere que una porción creciente del poder de compra se canaliza hacia consumos atados al tipo de cambio, como las compras online en el exterior.
En ese marco, Analytica advirtió que “el segundo crecimiento mensual de las compras vía courier podría ser señal de que se consolida la tendencia de sustitución de productos locales por importaciones directas a través de plataformas digitales”, planteó.
Textiles y calzado: fuerte destrucción de empleo
El informe también describió el impacto del boom importador sobre la industria. Entre noviembre de 2023 y octubre pasado se perdieron 18.333 puestos de trabajo registrados en textiles, confecciones, cuero y calzado.
Esa merma implicó una caída del 15,1% en el empleo formal del complejo y llevó al sector al nivel más bajo de toda la serie iniciada en 2009.
A ese ajuste se suma un rasgo estructural: elevados niveles de informalidad, especialmente en confecciones, donde rondan el 72%. Esto sugiere que el impacto total sobre el empleo es mayor al que reflejan los registros oficiales, alertó la consultora.
Producción en mínimos históricos y capacidad ociosa récord
La producción del complejo textil y del calzado también mostró retrocesos muy marcados. En noviembre, los niveles se ubicaron 47,6% por debajo de noviembre de 2023 en productos textiles y 19,3% más bajos en confecciones y calzado.
Si la comparación se hace contra el promedio histórico de 2016 a 2023 (sin considerar la pandemia), la producción de noviembre resultó 40% menor en textiles y 18,1% inferior en confecciones y calzado.
Dentro del complejo, los segmentos más golpeados fueron el curtido y la fabricación de artículos de cuero, con una baja del 44,1% frente al promedio 2016-2023; los tejidos y acabados textiles, con un retroceso del 34,7%; y el preparado de fibras de uso textil, que cayó 33,7%.
En paralelo, la utilización de la capacidad instalada en productos textiles se ubicó en apenas 29% en noviembre, el registro más bajo de toda la serie histórica, con la única excepción de abril y mayo de 2020.
Analytica atribuyó este deterioro a una demanda interna débil y, fundamentalmente, al crecimiento acelerado de las importaciones, que presionan sobre la producción local y el empleo del sector.




