La selección de Bélgica dejó claro que no está dispuesta a repetir en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá el golpe que sufrió hace cuatro años en Qatar, donde no logró pasar de la fase de grupos, tras imponerse este martes por 0-2 a Croacia, semifinalista en las dos últimas ediciones de la Copa del Mundo.
Las esperanzas belgas se sustentan en la seguridad que aporta en la portería el guardameta del Real Madrid, Thibaut Courtois, que volvió a ser decisivo con una sensacional intervención ante un disparo de Luka Modric en los instantes finales de la primera mitad, y en el vértigo que genera en ataque el eléctrico Jeremy Doku.
Aunque si alguien destacó por encima de todos en los “Diablos Rojos” ese fue el centrocampista Youri Tielemans, que volvió a mostrar este martes en Rijeka el mismo excelente estado de forma que lo ha convertido en una de las claves del éxito del Aston Villa, ganador de la Europa League.
De hecho, Tielemans, a quien el seleccionador belga Rudi Garcia no dudó en otorgar la capitanía pese a la presencia en el once inicial de dos leyendas como Courtois o Kevin De Bruyne, fue el encargado de abrir el marcador para los visitantes a los 38 minutos.
Youri Tielemans, que ya había marcado en la final de la Europa League, no desaprovechó un balón suelto en el interior del área croata, tras una nueva incursión por la banda izquierda de Doku, para establecer el 0-1.
Reacción croata y cambios en Bélgica
Ese gol estuvo a punto de ser igualado a la hora de juego por el delantero Ante Budimir, jugador de Osasuna, que apenas un par de minutos después de ingresar en el terreno de juego estrelló el balón en el travesaño.
El mismo destino sufrió quince minutos más tarde, en el 75, el cabezazo del centrocampista belga Hans Vanaken, uno de los ocho cambios que Rudi Garcia introdujo en la segunda mitad y que permitió, además, el debut con la selección belga del atacante de origen español Matías Fernández-Pardo.
Lukaku sentenció en el cierre
Quien no erró fue Romelu Lukaku, que firmó en el tiempo de adición el definitivo 0-2 al culminar con su habitual potencia un contraataque lanzado por Vanaken.
Se trató de una victoria de prestigio para el conjunto belga, que sale reforzado de un duelo ante una Croacia que deberá afinar la puntería si quiere repetir las dos sobresalientes actuaciones que firmó en los Mundiales de Rusia 2018, en el que los balcánicos fueron finalistas, y Qatar 2022, en el que los de Zlatko Dalic tuvieron que conformarse con la tercera plaza.




