La Policía de Entre Ríos llevó adelante un amplio operativo de seguridad en todo el territorio provincial durante las celebraciones de Navidad y Año Nuevo, con el objetivo de preservar la paz social, prevenir delitos y disminuir la siniestralidad vial en rutas y zonas urbanas.
Bajo las directivas de la Dirección de Operaciones y Seguridad Pública, se dispuso un refuerzo de la presencia policial en áreas comerciales, espacios públicos y eventos masivos, acompañado por un incremento de patrullajes móviles y recorridas peatonales en distintos centros urbanos, con la finalidad de evitar arrebatos, disturbios y hechos de violencia.
De manera articulada, la fuerza trabajó junto a los municipios entrerrianos para controlar y supervisar los eventos masivos, verificando que contaran con las habilitaciones correspondientes y cumplieran con las medidas de seguridad exigidas.
En paralelo, la Dirección de Prevención y Seguridad Vial intensificó los controles en puestos camineros y accesos a la provincia, realizando operativos sistemáticos para detectar conductores bajo los efectos del alcohol, con el objetivo central de salvar vidas y reducir accidentes. En estos procedimientos se exigió de manera obligatoria la licencia de conducir, seguro vigente y cédula del vehículo.
Como resultado del despliegue, se labraron más de 389 actas, se registraron 14 contravenciones, cinco alcoholemias positivas, se retuvieron más de 70 motocicletas, se secuestraron siete armas y fueron detenidas 44 personas, según el balance oficial de la fuerza.
Desde la Policía destacaron el impacto positivo del operativo y remarcaron la importancia de la prevención y el control sostenido para garantizar la seguridad durante fechas de alta circulación y concentración de personas.



