En plena discusión por la autocrítica peronista, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, lanzó un mensaje de alto voltaje político contra el presidente Javier Milei y convocó a construir una alternativa con la mirada puesta en las elecciones presidenciales de 2027.
En un plenario de la juventud del Movimiento Derecho al Futuro realizado en San Martín, el mandatario bonaerense marcó el horizonte electoral y el tono de la disputa que viene. Y sentenció: “Es nuestra responsabilidad que la era de Milei se termine en 2027”.
En ese marco, combinó cuestionamientos al rumbo económico del actual Gobierno con un llamado interno al orden. “No vamos a entusiasmar a nadie con odio y con insultos, no podemos convocar con faltas de respeto. Vamos a convencer con un proyecto nacional que rescate los sueños, con ideas que contengan, que abracen y sumen”, sostuvo.
Un encuentro “fundacional” y la construcción hacia 2027
Kicillof definió el plenario como un hecho de origen. Señaló que se trató de un encuentro “fundacional” y planteó que el objetivo es empezar a construir “la Argentina que se viene”, con eje en la participación juvenil y en la organización política.
Ante la militancia, amplió esa idea y subrayó su mirada histórica. “Vengo a invitarlos a empezar una historia nueva, distinta, convocando lo mejor de nuestra tradición, de los 12 años de Néstor y Cristina y de nuestra doctrina. No queremos simplemente restaurar el pasado, sino construir entre todos un futuro distinto”, remarcó.
Allí, diferenció liderazgos personales de proyectos colectivos y dejó un mensaje hacia adentro del espacio. Expresó que esa tarea “no lo puede hacer un dirigente”, sino “una fuerza política que convoque al pueblo entero”, en alusión al rol del peronismo en el nuevo escenario político nacional.
El voto joven, Milei y la autocrítica peronista
Durante su intervención, el gobernador se detuvo en el respaldo que obtuvo Javier Milei entre los jóvenes en las últimas elecciones y evitó responsabilizar a ese electorado por el resultado. “Había malestares y frustraciones, y muchos jóvenes votaron a Milei”, reconoció.
Lejos de culpar a esa franja, advirtió sobre el efecto político de ese discurso. “No es bueno dedicarse a señalar y echar culpas”, planteó, al marcar que el desafío del peronismo es interpretar ese malestar y transformarlo en propuesta, no en reproche.
Para Kicillof, la llegada del actual Presidente no fue un fenómeno aislado ni espontáneo, sino la expresión de un descontento largo. “Intentaron que canalizara el enojo de muchos, tal vez millones. Aparecía como lo nuevo, lo original, el que traía respuestas a problemas que no se habían resuelto durante mucho tiempo”, analizó.
En esa línea, pidió abrir una etapa de reflexión profunda dentro del espacio peronista y de las fuerzas aliadas. “También nosotros tenemos que asumir lo que hicimos mal o no supimos hacer para que muchos pensaran que no había otra alternativa”, afirmó, al remarcar que el peronismo necesita reconstruir una propuesta capaz de volver a representar las expectativas de amplios sectores de la sociedad.
Críticas al rumbo económico y la “estafa electoral”
El mandatario bonaerense luego profundizó sus críticas al Gobierno nacional y apuntó al modo en que el oficialismo intenta explicar la crisis. Sostuvo que la administración actual construye un relato que responsabiliza a los ciudadanos por las dificultades económicas y que busca darle un sentido regresivo al malestar social.
En esa clave, cargó contra la narrativa presidencial. “La ultraderecha hoy intenta darle sentido al malestar. Milei te dice que es tu culpa si no conseguís trabajo o no te alcanza la plata”, afirmó, al cuestionar el enfoque oficial sobre el ajuste y sus consecuencias.
Frente a ese diagnóstico, apuntó directamente contra el rumbo económico del Gobierno nacional y su impacto cotidiano. “El problema no es la Argentina ni sos vos; es Milei y su política económica”, lanzó, en defensa de la capacidad del país para salir de la crisis con otro modelo.
Kicillof fue incluso más allá y definió en términos tajantes al jefe de Estado y a su propuesta. Calificó a Javier Milei como “la estafa electoral más grande de nuestra historia”, al sostener que muchos de quienes lo votaron “hoy se dan cuenta de que es una mentira, un fiasco”.
En el cierre de su discurso, el gobernador reivindicó el posicionamiento de la provincia en la disputa con la Casa Rosada y reforzó su perfil opositor. “La provincia de Buenos Aires nunca se arrodilló al proyecto de Milei”, aseguró, al ratificar su rol como uno de los principales referentes del peronismo en la discusión nacional que ya comenzó a proyectarse hacia 2027.


