La Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), la cámara que reúne a las terminales automotrices del país, respaldó la decisión del Gobierno de reducir gradualmente los derechos de exportación hasta llevarlos de 4,5% a 0% en junio de 2027. Sin embargo, advirtió que Impuesto a los Ingresos Brutos y tasas municipales pueden encarecer hasta un 10% el valor exportado de los vehículos.
Actualmente, las firmas del sector pagan una alícuota de 4,5% en derechos de exportación, que irá disminuyendo hasta llegar a cero en junio de 2027, según anunció el presidente Javier Milei durante un acto en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
En un comunicado, ADEFA sostuvo que el esquema anunciado por el jefe de Estado establece “un sendero claro y previsible” hasta mediados de 2027, lo que consideran clave para recuperar competitividad en los mercados externos.
“La certidumbre en las reglas de juego es una condición indispensable para que las terminales automotrices y los fabricantes locales puedan planificar sus esquemas de producción, exportación e inversión”, afirmó Rodrigo Pérez Graziano, presidente de ADEFA.
Reclamo por la presión fiscal provincial y municipal
Al mismo tiempo, la entidad empresaria remarcó que el alivio fiscal nacional no será suficiente si provincias y municipios no acompañan con una baja de impuestos locales. En particular, reclamó la eliminación de Ingresos Brutos y de tasas municipales que considera distorsivas.
Según la cámara, esas cargas subnacionales pueden representar hoy un impacto de hasta 10% sobre el valor de exportación de los vehículos producidos en la Argentina. Para las automotrices, ese sobrecosto limita la posibilidad de acceder a determinados mercados, especialmente frente a competidores de países donde las exportaciones no tributan impuestos.
El directivo de ADEFA destacó que la medida de reducción de derechos de exportación fue resultado de una agenda de diálogo con el Ministerio de Economía y la Secretaría de Industria y Comercio. En ese marco, agradeció la gestión del ministro Luis Caputo y de su equipo, además del trabajo técnico realizado con representantes de la cadena de valor.
Un sector clave para las exportaciones industriales
El planteo de ADEFA se da en un contexto en el que la industria automotriz argentina mantiene un fuerte perfil exportador, pero enfrenta problemas estructurales de competitividad.
“La reducción de la carga fiscal sobre las exportaciones representa un estímulo directo para recuperar la competitividad en los mercados regionales y globales en un contexto mundial extremadamente desafiante”, señaló Pérez Graziano.
De acuerdo con datos de la entidad, la cadena automotriz es el segundo complejo industrial exportador de bienes de alto valor agregado de la Argentina y representa el 48% de las exportaciones totales de manufacturas de origen industrial.
Además, concentra el 70% de las exportaciones industriales argentinas con destino a Brasil, el principal socio comercial del país. La industria automotriz participa con el 8,4% del PBI industrial.
ADEFA también destacó que el sector genera unos US$ 9.000 millones anuales por exportaciones y que la Argentina es el cuarto productor mundial de pickups livianas, uno de los segmentos más relevantes para las terminales locales.
En materia laboral, la actividad representa el 9,8% del empleo asalariado industrial, lo que la convierte en uno de los principales generadores de puestos de trabajo formales dentro de la industria manufacturera.
Compromiso de inversión y competitividad
En ese marco, la cámara ratificó su compromiso de seguir trabajando con el Gobierno nacional, las provincias, los municipios y la cadena de valor para promover inversiones, aumentar la producción, impulsar las exportaciones y fortalecer el mercado interno.
El objetivo, sostuvo la entidad, es sostener el empleo formal y mejorar la competitividad de largo plazo del sector automotor argentino.




