El oftalmólogo Martín Charles confirmó que junto a su colega Aníbal Francone obtuvo el prestigioso Rhett Buckler Award, conocido en la especialidad como el “Óscar de la retina”, durante el Congreso Anual de la American Society of Retina Specialists (ASRS), realizado en Montreal, Canadá.
La distinción reconoce una estrategia quirúrgica integral para tratar una de las complicaciones más difíciles tras un desprendimiento de retina: la proliferación vitreorretiniana (PVR), una cicatrización anormal que puede volver a desprender la retina y obligar a realizar varias cirugías.
“El desprendimiento de retina ocurre cuando la retina, que es el tejido que capta las imágenes dentro del ojo, se separa de su posición normal. En la gran mayoría de los casos podemos resolverlo con una primera cirugía, pero existe un grupo de pacientes que desarrolla una complicación llamada proliferación vitreorretiniana, o PVR, que podemos explicar de manera sencilla como una cicatrización anormal que genera membranas que contraen la retina y pueden volver a desprenderla”, explicó Charles, co-director de Charles Centro Oftalmológico y líder del equipo de retina.
Y agregó: “Estos son algunos de los casos más difíciles que enfrentamos los cirujanos de retina. Pueden requerir varias cirugías y, en los casos más severos, comprometer seriamente la visión”.
Una técnica integral para casos complejos
Hace algunos años, los oftalmólogos Charles y Francone desarrollaron una técnica específica para abordar estos cuadros complejos de PVR. En ese proceso surgió un nuevo desafío: cómo aplicar los colorantes que permiten identificar las membranas sin perder la estabilidad de la retina durante la cirugía.
“Lo que presentamos ahora es una estrategia quirúrgica integral que combina esa técnica de remoción extensa de la membrana limitante interna, una forma muy precisa de identificar, teñir y remover las membranas, y la utilización del GentleJect para administrar el colorante de manera mucho más controlada mientras la retina permanece estabilizada”, detalló el especialista.
En palabras sencillas, resumió: “En términos simples, buscamos hacer más preciso, reproducible y seguro uno de los procedimientos más complejos que tenemos en cirugía de retina”.
GentleJect: una inyección “gentil” para proteger la retina
El GentleJect es el dispositivo que forma parte central de esta estrategia quirúrgica y también fue desarrollado en el país, a partir de una necesidad concreta del quirófano.
“La idea nació de un problema muy concreto que conocemos los cirujanos de retina. Tradicionalmente esos colorantes se administran con una jeringa. Cuando uno comienza a presionar el émbolo puede acumularse cierta energía y el líquido sale de manera brusca, generando lo que conocemos como ‘jet effect’. Ese pequeño chorro puede impactar sobre la retina y, en determinadas circunstancias, producir una lesión irreversible”, describió el médico.
Para evitarlo, diseñó un sistema sencillo: “Conceptualmente es algo muy simple. Es un pequeño reservorio flexible de silicona cuya función es amortiguar esa liberación brusca y permitir que el colorante salga de una manera mucho más suave, progresiva y controlada. De ahí viene incluso su nombre: una inyección ‘gentil’”, le explicó al matutino.
Reconocimiento internacional y orgullo argentino
Con este premio, Charles Centro Oftalmológico alcanzó el cuarto lugar histórico entre las instituciones más distinguidas en el Film Festival de la ASRS, donde cada año se presentan innovaciones quirúrgicas de especialistas de todo el mundo.
Charles subrayó que la distinción también demuestra que es posible desarrollar innovación médica desde Argentina: “Que una idea concebida en Argentina y desarrollada a partir de nuestra práctica quirúrgica reciba este reconocimiento internacional tiene para mí un valor enorme. Me entusiasma, me mantiene activo y me impulsa a seguir transformando los problemas que encontramos en el quirófano en nuevas ideas y posibles soluciones”.
El médico participa desde hace años en proyectos internacionales de investigación y desarrollo junto a una de las principales compañías de tecnología oftalmológica. Esa experiencia, señaló, reforzó una convicción.
“Argentina tiene médicos con una formación extraordinaria y centros que cuentan con tecnología, experiencia y capacidad profesional para trabajar al mismo nivel que instituciones de referencia de Estados Unidos, Europa o cualquier otra parte del mundo”, remarcó.
Un mensaje para las nuevas generaciones
Además, dejó un mensaje para quienes recién comienzan la profesión: “No hay que pensar que por haber nacido o trabajar en Argentina uno tiene un límite. Con curiosidad, formación, trabajo y ganas de involucrarse, se puede participar, aportar ideas y ser parte del desarrollo de la medicina que viene”.
Hace pocas semanas, Charles dictó un curso para cirujanos especialistas en Panamá. Días después recibió un mensaje que todavía recuerda.
“Uno de los participantes me escribió para decirme que esta forma de abordar la cirugía le había cambiado la manera de operar, que había sido un verdadero game changer”, contó.
En esa línea, compartió lo que considera un consejo clave para los flamantes médicos: “Siempre les digo a los médicos jóvenes que operar, salvando las distancias, se parece un poco a cocinar: uno puede darle los mismos ingredientes a dos personas y el resultado puede ser completamente distinto. La cirugía también tiene muchos pequeños secretos y detalles técnicos que hacen una enorme diferencia”.
Y concluyó: “Cuando uno enseña una técnica, comparte una experiencia o ayuda a otro cirujano a resolver mejor un problema, termina ayudando a pacientes que probablemente nunca va a conocer. Para mí, esa es una de las cosas más valiosas de enseñar y de innovar”.


