Argentina celebra la restauración democrática y consolida el valor de los derechos humanos
A cuatro décadas de la restauración de la democracia y el Día Internacional de los Derechos Humanos, este 10 de diciembre convoca a reflexionar sobre la vigencia del Estado de Derecho y la importancia de defender garantías fundamentales en un contexto global incierto. En esta fecha, la memoria vuelve a desafiar a la impunidad y recuerda que la democracia se sostiene nombrando lo que otros intentaron borrar.
La fecha recuerda aquel mediodía de 1983 en el que Raúl Alfonsín asumió la presidencia tras ocho años de dictadura cívico-militar. Miles de personas colmaron la Plaza de Mayo en un clima de celebración colectiva, expresado en una consigna que atravesó generaciones: “el pueblo unido jamás será vencido”.

El retorno democrático no sólo implicó la recuperación de las instituciones, sino que reabrió el camino hacia un ejercicio activo de libertades civiles y políticas. La efeméride quedó establecida por la Ley 26.323, con el propósito de promover en las nuevas generaciones el valor del voto popular, el pluralismo político y el ejercicio ciudadano.
Por eso, todos los años escuelas, organismos públicos y organizaciones sociales desarrollan actividades con el objetivo de fortalecer una memoria democrática que destaque la importancia del voto popular, la pluralidad y la unidad en la diversidad.
El retorno democrático fue mucho más que un cambio institucional: significó la reaparición de derechos vulnerados y el inicio de una construcción colectiva todavía en curso.
El fortalecimiento institucional estuvo estrechamente ligado a los derechos humanos. Los juicios a los responsables de la última dictadura, impulsados tras la anulación de las leyes de impunidad, como la ley de obediencia debida y punto final marcaron un precedente que convirtió a la Argentina en referente internacional.
A 40 años de la asunción de Raúl Alfonsín como presidente de los Argentinos #DemocraciaParaSiempre pic.twitter.com/uPiFpER0sz
— La Alem Ctes (@laalemctes) December 10, 2023
Sin la lucha incansable de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, seguido del reclamo sostenido de la sociedad, difícilmente se habría alcanzado ese nivel de reparación histórica. La idea de que miles de crímenes aberrantes podían cerrarse por decreto bajo el argumento de la obediencia, o simplemente por el paso del tiempo, demuestra la profundidad del pacto silencioso que intentó sellarse para que la democracia naciera condicionada.
Y sin embargo, fue la propia sociedad (organismos, sobrevivientes, familiares) la que no aceptó ese cierre en falso. Esa búsqueda de “Memoria, Verdad y Justicia”, así este lema se convirtió en un pilar referente de la democracia argentina.
El 10 de diciembre también coincide con el Día Internacional de los Derechos Humanos, fecha que conmemora la firma de la Declaración Universal de 1948.
En un mundo atravesado por conflictos e incertidumbres, Naciones Unidas recuerda que los Derechos Humanos no son conceptos abstractos: están presentes en la vida diaria, desde la libertad de expresión hasta el acceso a la educación, el trabajo, la seguridad y la igualdad ante la ley.
Con más de 75 años de historia y traducida a más de 500 idiomas, la Declaración continúa siendo la base de políticas globales y un punto de partida obligado para pensar el presente.
A 40 años de la restauración de la democracia, parece pertinente insistir en que la participación ciudadana y la defensa de los Derechos Humanos son pilares inseparables.
La experiencia nacional demuestra que los retrocesos se evitan con más democracia y más compromiso social y político. Es decir, que la verdadera acción contestataria, todavía hoy, es recordar que ningún gobierno garantizó por sí mismo justicia. La justicia existe porque hubo quienes nunca aceptaron negociar principios ni memorias por estabilidad política u económica.
Y porque todavía hay quienes sostienen que la democracia no se completa celebrando elecciones, sino poniendo límites reales al poder que alguna vez secuestró, torturó, desapareció y quiso borrar toda resistencia.

