En plena discusión sobre la morosidad en la economía argentina, el Gobierno nacional volvió a cerrar filas detrás del rumbo económico y salió a responder las críticas sobre empleo, industria y créditos, con un mensaje que combina defensa cerrada de la gestión y promesa de mejora gradual.
El portavoz presidencial Adrián Ravier desestimó con énfasis los cuestionamientos a la política económica y sostuvo que las observaciones negativas hacia la administración forman parte de un discurso “muy mediático y muy mentiroso”, al que adjudicó gran parte del clima de malestar social.
En ese marco, Ravier aseguró que “no hay destrucción de empleo para nada, es un gran mito que la prensa ha lanzado” y vinculó el malhumor económico a un relato opositor amplificado en los medios, más que a los datos duros del mercado laboral.
“No se puede resolver todo en dos años y medio”
Al proyectar el horizonte temporal de la gestión, el vocero insistió en que la estrategia del oficialismo requiere tiempo y gradualismo: “Por ahí hay impaciencia, pero no se puede resolver todo en dos años y medio”, interpretó, tratando de bajar expectativas en el corto plazo.
Ravier admitió que la Casa Rosada padece un dilema comunicacional y ensayó una autocrítica acotada: “A veces por ahí pecamos de contar todo lo bien que hicimos las cosas y eso por ahí parece ser uno insensible ante lo que falta”, reconoció, aunque sostuvo que el balance general sigue siendo positivo.
En contrapartida, marcó una diferencia tajante con la narrativa opositora y afirmó que, a su juicio, “realmente estamos mejor”, insistiendo en que los resultados del plan económico se percibirán con mayor claridad en los próximos años.
Mirando al futuro inmediato, el vocero fijó el foco en la próxima contienda presidencial y expresó su expectativa electoral: “Para las elecciones del 2027, a la hora de votar sí puedan percibir la estabilidad de precios, que los productos están en las góndolas, que hay menos inseguridad en las calles y que hay orden”, deseó al trazar el escenario que imagina el oficialismo.
La discusión por la morosidad y el crédito
El crecimiento de la morosidad en el país se convirtió en uno de los ejes de la crítica opositora, al punto que Miguel Ángel Pichetto llegó a tildar de “estúpido” el argumento del Gobierno en torno a este fenómeno, pero la Casa Rosada se mantiene optimista y busca relativizar el problema.
Desde el oficialismo se remarca que el foco económico cambió de manera sustancial. Ravier lo sintetizó con una comparación tajante: “Antes discutíamos más del 200% de inflación. Hoy discutimos moras en los créditos. Hay una distancia de un problema al otro”, señaló, exhibiendo la morosidad como un costo colateral de la estabilización.
Entrevistado en Radio Led, el portavoz buscó llevar tranquilidad a los deudores y pronosticó un cambio de tendencia en los próximos meses: “Las moras se van a ir reduciendo. Ya llegaron a un límite y van a empezar a bajar. Creemos que en el acuerdo entre privados van a ir refinanciándose”, auguró al referirse a la situación del crédito.
Recuperación, turismo y señales desde el interior
A contramano de las advertencias por caída de la actividad, Ravier aseguró que existe una recuperación económica extendida y que esa dinámica se observa a lo largo del territorio: “Existe una recuperación económica que se ve en todo el país”, afirmó al defender los indicadores que exhibe el Ejecutivo.
Como ejemplo de esa mejora, el vocero mencionó la conversación que mantuvo con el secretario de Turismo Daniel Scioli, tras el receso invernal, donde repasaron datos de ocupación en los principales destinos: “Me reuní con Scioli, cuando justo terminaban las vacaciones de invierno, y hablábamos del 90% y 95% de ocupación plena en los hoteles de prácticamente todos los destinos turísticos”, describió.
Es por acá… pic.twitter.com/xaoFJdXb6U
— Adrian Ravier (@AdrianRavier) August 29, 2026
Defensa cerrada de Javier Milei
Consultado por los exabruptos públicos de Javier Milei con la prensa y sus cruces con distintos periodistas, Ravier buscó matizar esa imagen y reivindicó el perfil del Presidente en el trato cotidiano y en la gestión diaria.
En esa línea, el vocero aseguró que Milei no rechaza el disenso y sostuvo que dista de la caricatura que trazan sus detractores: “Es una persona que acepta críticas con la que se puede dialogar, lejos de la imagen que quieren decir de él”, afirmó al referirse al vínculo del mandatario con los medios.
El portavoz fue más allá y destacó la conducta personal del jefe de Estado como un activo político central del oficialismo: “Tiene una ética tan pura, que cuando ve actos de mala fe le sale eso, si algo lo caracteriza es su transparencia”, remarcó al justificar las reacciones del Presidente frente a lo que considera ataques de mala fe.


