En plena tensión por la relación bilateral Argentina Reino Unido por la cuestión Malvinas, el vocero presidencial Adrián Ravier descartó cualquier riesgo de conflicto militar y defendió que las medidas anunciadas por Javier Milei tienen un carácter estrictamente “diplomático y pacífico”.
El portavoz dejó claro que no se evalúa un escenario bélico con Reino Unido por la soberanía de las islas. Y remarcó que las decisiones comunicadas por el Presidente se inscriben en un marco institucional y no castrense, con énfasis en sanciones económicas y gestiones en el plano internacional.
Además, confirmó que la nueva base naval proyectada en Tierra del Fuego será financiada íntegramente por el Estado argentino. “No contará con participación de Estados Unidos”, puntualizó al ser consultado por versiones sobre un eventual involucramiento de Washington.
Mensaje a Londres y rechazo a paralelismos con la dictadura
En su conferencia de prensa en la Casa Rosada, Ravier buscó despejar dudas sobre la orientación del reclamo soberano. “No hay ningún conflicto bélico. El reclamo que todos pudieron escuchar en la cadena nacional es pacífico y diplomático, no militar”, sostuvo.
Frente a una pregunta sobre posibles similitudes con la política de la última dictadura, el funcionario tomó distancia del gobierno de Leopoldo Galtieri. Y lanzó: “Cualquier relación que se quiera establecer nos parece equivocada. Además, este es un gobierno democrático”, enfatizó.
Las aclaraciones llegaron en medio de la escalada diplomática con Londres por el avance de la explotación petrolera en aguas cercanas al archipiélago. Fue después de que Milei anunciara medidas para reforzar la posición argentina, enfocadas en castigar a las empresas que operen en la zona sin autorización nacional.
Base Naval Integrada: sin aporte de Washington y con mirada antártica
Entre las disposiciones detalladas por el Gobierno se destaca el impulso a una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego. En ese marco, Ravier negó que exista un acuerdo con Estados Unidos para desarrollar la infraestructura militar y logística en el sur.
“La base será ciento por ciento argentina. No existe colaboración material de Estados Unidos para construirla”, resaltó el vocero, al marcar la decisión oficial de desligar el proyecto de cualquier participación externa.
Según explicó, Milei ya instruyó al ministro de Economía, Luis Caputo, para que incluya el financiamiento de la obra en el proyecto de Presupuesto 2027. La intención es asegurar desde ahora las partidas necesarias para iniciar y sostener los trabajos a largo plazo.
Ravier subrayó que el emplazamiento tendrá una importancia estratégica que excede la disputa por Malvinas. Señaló que la base se proyecta hacia la Antártida y que forma parte de un horizonte de varios años: “Creemos que el Reino Unido es el pasado y que la Argentina es el futuro”, afirmó.
Trump, aliados y la ofensiva diplomática por Malvinas
En paralelo, el Gobierno negó que Milei le haya pedido al presidente estadounidense Donald Trump que interceda ante Londres por el conflicto de soberanía. La aclaración llegó luego de que el líder republicano afirmara que analiza revisar la posición de su país sobre Malvinas.
“Los dichos de Trump corresponden a Estados Unidos. Tampoco hubo un pedido a Israel, pero Milei dijo que espera de los aliados acompañamiento. No hubo acciones conjuntas”, señaló Ravier, al marcar que la Cancillería busca apoyos, aunque sin compromisos formales de terceros Estados.
La ofensiva diplomática argentina quedó expuesta la semana pasada, cuando Milei dedicó una cadena nacional a la cuestión de Malvinas. En ese mensaje, cuestionó con dureza la explotación británica de recursos pesqueros e hidrocarburíferos en el Atlántico Sur y adelantó una batería de sanciones.
Entre las medidas anunciadas, el Ejecutivo anticipó castigos contra compañías que desarrollen actividades en la zona sin aval de la Argentina. El foco está puesto en Sea Lion, proyecto petrolero offshore en la Cuenca Malvinas Norte operado por la israelí Navitas Petroleum, que controla el 65 % de las licencias, mientras que el 35 % restante pertenece a la británica Rockhopper Exploration.
Las empresas aprobaron una primera etapa de inversión valuada en 1.800 millones de dólares y prevén iniciar la producción en 2028. Para el Gobierno, se trata de un caso testigo de explotación de hidrocarburos sin el consentimiento del Estado argentino.
Ravier recordó que la administración de Milei ya presentó una denuncia penal contra Navitas y otras compañías por presuntas actividades ilegales de exploración y explotación en la zona. El objetivo es llevar la disputa también al terreno judicial, además del diplomático y económico.
El vocero explicó que dichas firmas y sus proveedores asociados quedarán inhabilitados para contratar con el Estado argentino. Tampoco podrán adherir al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), recibir beneficios fiscales ni participar en proyectos estratégicos como Vaca Muerta.
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) September 8, 2026
El rol de Chile y un eventual viaje de Milei a Londres
Ravier también se refirió a la posición de Chile, luego de que el gobierno de José Antonio Kast anunciara una nueva ruta comercial entre Punta Arenas y las islas.
Según el vocero, Santiago respaldará el reclamo argentino y se comprometió a no brindar apoyo logístico a la explotación de hidrocarburos en Malvinas. Sin embargo, admitió que todavía no cuenta con detalles sobre la operatividad de la nueva conexión marítima anunciada por el país vecino.
Por último, confirmó que un eventual viaje de Milei a Londres forma parte de las alternativas que analiza la Casa Rosada. Aclaró, de todos modos, que no existen fechas definidas ni una decisión tomada sobre esa visita.
En ese marco, Ravier insistió en que todas las acciones impulsadas por el Gobierno son unilaterales y se enmarcan en una estrategia de presión pacífica. Según el vocero, se busca sostener el reclamo argentino de soberanía por vías diplomáticas, sin ninguna hipótesis de confrontación armada.


