Los activos argentinos cerraron una semana claramente negativa, en contraste con los números ganadores de Wall Street, mientras el dólar mayorista resistió las presiones alcistas y se mantuvo debajo de los $1.500 gracias a la intervención oficial por vías indirectas.
El índice S&P Merval acumuló una caída semanal de 6,2% en pesos y encadenó seis ruedas consecutivas en baja. Medido en dólares al tipo de cambio del “contado con liquidación” perdió 6,7%, perforó el piso de los USD 2.000 y volvió a un mínimo desde el 22 de mayo.
En términos nominales en moneda local, el S&P Merval quedó en los 3.086.785 puntos, su nivel más bajo desde el 5 de junio.
Bonos en rojo y riesgo país en máximo de casi dos meses
Los bonos soberanos en dólares, tanto Globales como Bonares, promediaron una baja semanal de 0,9%, en un contexto en el que el riesgo país de la Argentina avanzó 17 unidades hasta los 451 puntos básicos, un máximo desde el 10 de junio.
“La tensión en torno al Estrecho de Ormuz volvió a impulsar al crudo, presionó al alza los rendimientos del Tesoro y golpeó a las acciones, mientras el dólar se fortaleció”, sintetizó la sociedad de bolsa Cohen Aliados Financieros.
ADR argentinos con pérdidas de hasta dos dígitos
Entre los ADR y acciones de compañías argentinas que se negocian en dólares en Wall Street el balance fue desalentador, con varios papeles registrando bajas cercanas al 10%, como Banco Supervielle (-10,2%) y Loma Negra (-9,9%).
“Existe un motor externo potente, pero un mercado interno que no arranca. Vemos una economía a dos velocidades donde energía, minería, agro e intermediación financiera lideran, mientras industria, comercio, construcción y logística permanecen rezagados, golpeados por un consumo interno débil y salarios que no logran recomponerse”, remarcó Alfredo Marentes, analista de Mercados de VT Markets.
Y advirtió: “Si la recuperación no se percibe en el bolsillo de la mayoría, el riesgo es que la desconexión entre los indicadores macro y la economía cotidiana erosione el respaldo social a las reformas, justo el tipo de riesgo que los inversores terminan descontando primero en el precio de los bonos”.
Desde la gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia apuntaron al deterioro social: “La insuficiencia de ingresos, que se agudizó en 2026, es una consecuencia inmediata del deterioro del mercado de trabajo: la mayor precarización del empleo no es solo un problema para quienes tienen condiciones más inestables o reciben menos ingresos, y por tanto pueden consumir menos: también lo es para aquellos que venden al mercado interno, y que, producto de la caída generalizada del poder adquisitivo, deben ajustar sus cantidades”.
En ese marco, el economista jefe de EcoAnalytics, Santiago Casas, planteó un horizonte de recuperación lenta: “Hasta que el crédito, la inversión y los ingresos reales vuelvan a ganar tracción, es probable que la industria y la construcción continúen alternando avances y retrocesos, con más ruido que señales de un cambio de tendencia”.
Geopolítica, elecciones en EE.UU. y rally en Wall Street
A este escenario local se le suma un frente de incertidumbre geopolítica por el conflicto en Medio Oriente y la creciente expectativa en los Estados Unidos ante las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre, que podrían reconfigurar el clima y la relación financiera global.
En este contexto, los principales indicadores de Wall Street regresaron a la zona de máximos históricos, con subas semanales de entre 2,4% y 4,9%, mientras que el precio del petróleo mantuvo una elevada volatilidad, aunque cerró la semana con una baja de 6,6% respecto del final de julio, en USD 82,16 el barril de la variedad Brent del Mar del Norte.
El dólar mayorista tocó el techo de los $1.500
En la plaza cambiaria, el dólar mayorista operó al filo de los $1.500, con intervención indirecta del Gobierno a través de ventas de títulos dollar linked por parte del Tesoro en el mercado secundario y la oferta de contratos de dólar futuro por parte del Banco Central.
El dólar mayorista quedó ofrecido a $1.498,50 y a lo largo de la semana avanzó $13,50, equivalente a un 0,9%, mientras que en lo que va de 2026 acumula una suba de $43,50 o 3%.
“La moderación en el ritmo de compras refuerza la hipótesis que planteamos: los $1.500 funcionan como un techo de facto dentro del esquema de bandas. A medida que el tipo de cambio se acerca a ese valor, el BCRA vende dollar linked y modera las compras en el mercado de cambios, aun cuando ello reduzca la liquidez y tensione las tasas. Así, el Gobierno, con sincronía entre el Tesoro y el BCRA, va calibrando la liquidez con su consecuencia en las tasas y, finalmente, en el tipo de cambio”, explicaron los analistas de IEB.
El BCRA fijó un techo para las bandas cambiarias en $1.852,73, cifra que dejó al dólar mayorista a $354,23, es decir, un 23,6% por debajo de ese límite teórico para la flotación.
Dólar minorista estable y blue en racha bajista
El dólar al público cerró sin cambios a $1.520 para la venta en el Banco Nación, por tercer día consecutivo en este máximo nominal. En la semana ganó $10, equivalente a un 0,7%.
El Banco Central informó que en el sistema financiero el dólar minorista promedió $1.521,28 para la venta y $1.469,92 para la compra.
En el segmento informal, el dólar blue encadenó el viernes su séptima rueda consecutiva en baja. A $1.525 para la venta, la divisa paralela acumuló un descenso semanal de $35 o 2,2%.
Reservas en máximos de siete años y ancla cambiaria
“El tipo de cambio se mantuvo prácticamente estable, mientras las reservas internacionales se mantuvieron en máximos de siete años. Sin embargo, la liquidez en pesos se redujo con fuerza luego de la última licitación del Tesoro, presionando las tasas de corto plazo y los rendimientos de la deuda local”, describió un informe del equipo de Research de Puente.
Y completó: “La dinámica de la semana confirma que el Gobierno continúa priorizando el ancla cambiaria y una política monetaria restrictiva para contener el traslado a precios. Las compras de divisas del BCRA fueron menores a semanas anteriores, mientras la estabilidad del peso se sostuvo en un contexto de menor liquidez y tasas más elevadas”.
El Banco Central compró en total USD 111 millones en las cinco sesiones cambiarias, mientras que las reservas internacionales finalizaron en USD 49.455 millones, luego de haber superado el miércoles 5 la barrera de los USD 50.000 millones por primera vez en siete años.


