“Cometí un error. Espero algún día puedan perdonarme”, dijo el chofer Francisco Sanhueza (38), que causó la muerte de 19 personas y 20 heridos cuando volcó en la ruta de alta montaña entre Mendoza y Santiago de Chile. El conductor culpó a las exigencias que imponen las empresas de transporte para cumplir con horarios de viaje: “A los choferes nos presionan”, dijo.
El martes se escucharán los alegatos del juicio oral y luego el tribunal podrá dictar sentencia. Las pericias y los testimonios coinciden: Sanhueza conducía a 100 kilómetros por hora cuando en esas curvas el máximo permitido es de 40 km/h, desoyó los pedidos de los pasajeros para que redujera la velocidad y volcó derrapando varios metros sobre el asfalto.
El chofer, que podría afrontar una pena de entre 8 y 25 años de prisión, declaró en el juicio oral por el accidente ocurrido el 18 de febrero del año pasado. Trató de justificar las maniobras que lo llevaron al vuelco: “Fui encandilado por al menos dos autos y perdí el sentido de la ruta”, explicó.
Luego, admitió que iba rápido, pero culpó a las exigencias que imponen las empresas de transporte para cumplir con horarios de viaje: “A los choferes nos presionan”, dijo.
En la declaración, que duró casi 50 minutos, Sanhueza admitió su culpa: “Cometí un error y pido disculpas, espero que me perdonen algún día”. Y sumó: “No sé si volveré a manejar”.
La defensa reconocerá el exceso de la velocidad, pero insistirá en que el chofer no tuvo la intención de causar el accidente.
