En una revelación sin precedentes para la defensa militar, Estados Unidos cuenta con armas de control espacial en órbita capaces de responder ante escenarios de conflicto, marcando el primer reconocimiento público de este tipo por parte de un funcionario del Pentágono tras años de preparativos estratégicos.
El secretario de la Fuerza Aérea, Troy E. Meink, confirmó la medida durante una convención en Maryland. “Estamos aumentando la preparación frente a las amenazas existentes, y Estados Unidos cuenta con armas de control espacial en órbita capaces de defender a la Fuerza Conjunta contra acciones hostiles de adversarios”, afirmó el funcionario.
Las declaraciones fueron realizadas durante la apertura de la Conferencia Aérea, Espacial y Cibernética en National Harbor, foro anual organizado por la Asociación de las Fuerzas Aérea y Espacial, aunque Meink evitó brindar precisiones sobre el tipo de armamento desplegado o la fecha de su instalación.
Por el momento, la Fuerza Espacial no emitió comentarios adicionales respecto al alcance de estas declaraciones ni sobre el equipamiento en órbita.
La preocupación central del Pentágono radica en el avance de las capacidades operativas de China y Rusia, las cuales podrían amenazar tanto a las tropas terrestres como a la red de satélites norteamericanos.
Repercusiones internacionales y advertencias cruzadas
La respuesta diplomática no tardó en llegar. Guo Jiakun, vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, manifestó el rechazo de su país a cualquier escalada bélica fuera del planeta. “Instamos al lado estadounidense a que deje de expandir su fuerza militar y de prepararse para la guerra en el espacio exterior”, declaró el portavoz.
Los informes de inteligencia ya habían encendido las alarmas en 2024 sobre supuestos planes de Rusia para instalar armamento nuclear en la órbita terrestre, un movimiento que pondría en jaque las redes satelitales y de telecomunicaciones a nivel global.
Tras su regreso al poder, el presidente Donald Trump impulsó una orden ejecutiva para fortalecer el escudo defensivo, disponiendo la creación de interceptores espaciales bajo el programa denominado Cúpula Dorada, diseñado para neutralizar amenazas avanzadas como los misiles hipersónicos.
En mayo pasado, el mandatario estadounidense designó al general Michael Guetlein para liderar y supervisar de forma directa el desarrollo de este proyecto defensivo.
Evolución tecnológica y plazos operativos
Aunque las principales potencias experimentaron con destructores de satélites hace décadas, la estrategia norteamericana viró hacia sistemas que no generen campos destructivos de basura espacial en la órbita.
En ese sentido, la Fuerza Aérea concentró sus recursos en armas de baja generación de escombros para inhabilitar tecnología rival, según había revelado el exsecretario Frank Kendall.
Por su parte, el general retirado Chance Saltzman había anticipado ante una comisión del Senado que estos nuevos complejos defensivos estarán plenamente operativos hacia el año 2026.
Especialistas y exmiembros del Pentágono estiman que estos dispositivos podrían incorporar tecnología láser, microondas de alta potencia o satélites de captura táctica.
Para las autoridades de defensa, la competencia fuera de la atmósfera es ineludible. “Es un dominio en el que tenemos que ser competitivos”, advirtió Kendall al analizar el nuevo escenario de la geopolítica mundial.


