Habrá restricciones a la prensa en la apertura de sesiones del Congreso
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La decisión de Victoria Villarruel, vicepresidenta, y Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, de imponer restricciones a la prensa para la apertura de sesiones del próximo sábado, donde hablará Javier Milei, desató una fuerte controversia. Entre las medidas, se establece que los fotógrafos no podrán ingresar al recinto y que los periodistas acreditados en el Congreso serán trasladados de su histórico palco del primer piso a una galería superior más pequeña y con menos comodidades.
El artículo 1° de la resolución estipula el “cierre total del recinto” para toda persona que no sea legislador, permitiendo el ingreso únicamente del personal requerido expresamente. Los reporteros gráficos deberán permanecer en lugares específicos asignados, lejos del hemiciclo. Según el instructivo enviado por el Senado, tanto los fotógrafos como los periodistas acreditados serán ubicados en los palcos de la primera galería del segundo piso, lo que complica la visibilidad y condiciones de trabajo.
Antes de la actual gestión, los fotógrafos contaban con dos puestos de trabajo dentro del hemiciclo: en la planta baja, minutos antes de la llegada del Presidente, y en el primer piso. Desde la primera apertura de sesiones de Milei, en marzo pasado, se les impidió el acceso a la planta baja y ubicarse frente a las bancas de los legisladores.
La polémica creció cuando, tras el rechazo internacional, se dio marcha atrás en la decisión de prohibir completamente el ingreso de los fotógrafos. Sin embargo, los periodistas del Círculo de Periodistas Parlamentarios fueron desplazados de su palco tradicional, ubicado detrás del estrado, desde donde se visualiza el hemiciclo completo. Ahora fueron reasignados a dos palcos más pequeños y altos, sin espacio adecuado para computadoras o cuadernos.
Además, se restringió el acceso a periodistas no acreditados de forma permanente en el Congreso, lo que impide la asistencia de cronistas de otros sectores, como Casa Rosada. Desde la Cámara, justificaron esta medida asegurando que se prioriza a los parlamentarios, pese a que hay 187 periodistas acreditados de medios gráficos, web, radio y televisión.
Los requisitos de acreditación también cambiaron, obligando a los periodistas permanentes a presentar una carta membretada, cuando anteriormente no era necesario. En el instructivo de acreditaciones, se adelantó que las locaciones para la prensa serían reducidas, aunque no se especificaron las razones organizativas detrás de esta decisión.
La reasignación del palco de prensa también generó interrogantes. Aunque se alegaron motivos de seguridad, en todas las asambleas anteriores, tanto con Alberto Fernández, Mauricio Macri y Cristina Kirchner, el palco de prensa se mantuvo sin cambios y nunca hubo incidentes.
Reclamos desde el Congreso
La decisión generó críticas de legisladores. Desde el Senado, el jefe del bloque del PRO, Alfredo De Angeli, expresó su “profunda preocupación” en una carta enviada a Villarruel, solicitando que “se garantice el ingreso de la prensa a sus palcos históricos”.
El senador de la UCR, Eduardo Vischi, advirtió que estas restricciones “atentan contra el derecho a la libertad de expresión y prensa”. Por su parte, la senadora federal por Córdoba, Alejandra Vigo, se solidarizó con los periodistas afectados, afirmando que “la libertad de prensa es uno de los pilares de la democracia”.