Paraná arde con el calor, la presión del agua es baja, hay cortes y los vecinos se crispan porque también falta información oficial
|Vecinos de barrio Antártida y La Floresta de Paraná apelaron a cortar la calle este viernes de mañana para visibilizar sus reclamos por la falta de agua “desde hace varios días”, en medio de la ola de calor que estremece a gran parte del país. El corte de calles se concretó en la intersección de Ameghino y República de Siria. Hubo quema de cubiertas y ante la prensa se registraron elocuentes manifiestos de bronca por la falta de información oficial que tribute mayor clarificación ante la coyuntura. Las redes explotan de indignación.
La situación en el populoso barrio de La Floresta provocó dificultades en el tránsito y, además, motivó la rápida intervención del personal policial que solicitó despejar la vía pública ante una reacción vehemente de varias personas que exteriorizaban su disgusto.
Vale consignar que la zona de San Agustín y otros barrios de esta Capital se ven afectados por la baja presión y la falta de servicio de agua potable, complejizándose el panorama en la última semana debido al notorio aumento de la demanda del vital elemento a raíz del incremento de temperaturas hasta los 38 grados este jueves, con sensación térmica superiores a los 43 grados.
Lo que la gente pide no es de hoy. En verdad, es de hace varios años. Hubo últimas mejorías ostensibles durante la gestión de Adán Bahl, pero -ininterrumpidamente- Paraná sigue creciendo, sigue expandiéndose y así como hay más contribuyentes la estructura sanitaria por más mejoras y ampliaciones que se concretaron, continúa siendo deficiente ante tan precipitado desarrollo urbano, sobre todo hacia el este, oeste y sur de la ciudad, con innumerables emplazamientos de nuevos edificios privados, más los construidos por Nación y Provincia a través de distintos programas de vivienda.
Entendemos la bronca de los vecinos. La interpretamos sabiamente. No solo necesitan el vital elemento, también quieren saber qué pasa y/o cuánto se dilatará la cuestión. Por eso es tan clave una buena comunicación. Los políticos suelen tener fluido diálogo con los medios, en especial con sus periodistas predilectos… Bueno… Sería genial que aprovechen esos espacios para difundir oportunas gacetillas en las cuales se tribute mayores detalles.
Insistimos, Paraná ha crecido ostensiblemente y ese desarrollo a lo ancho y a lo alto trae aparejado esta clase de vicisitudes que la Municipalidad de Paraná debe afrontar con estoicismo ya que no es un trámite simple suplir tantas cañerías desgastadas, incorporar más tuberías o conductos, aumentar en calidad y capacidad la planta o gestar nuevas instalaciones de procesamiento y distribución, o disponer de mano de obra calificada.
A la vez, están los clubes, los complejos y las casas particulares (y hasta torres) con piscinas, la mayor densidad poblacional hasta por la llegada de turistas, lo cual ocasiona otras alteraciones, sumándose a sanitarios de dichas instituciones, más comercios, más empresas, más industria, más producción diversa. Todos necesitan, quieren y usan el agua. Y muchos ABUSAN…
Ni hablar del río bajo y los problemas que genera… Esta Columna no propende a defender a ultranza la gestión de Rosario Romero… Pero sí dar argumentos a la faltante de tan vital fluido, buscando logre discernirse que todos somos parte de esta anómala situación y que sería ideal en vez de exigir tanto la Comunidad toda proponga cómo hallar soluciones mancomunadamente y hasta se consume un imprescindible denunciar a quien se exceda o extralimite en el uso del agua.
Hoy es neurálgico que la Municipalidad de Paraná informe, cuente, anoticie a los vecinos. Hay una web Oficial, hay redes sociales, hay medios de prensa; tan solo el objetivo es redactar informes contundentes, concluyentes, categóricos que sirvan de explicación pertinebnte, apropiada y/o procedente de cuánto durará esta problemática severa. Es hora de noticias…