Xavier Parker, la dinastía continúa

Hace varios años que Echagüe no logra generar novedades felices, y más allá de su fugaz regreso al primer nivel de Liga Nacional, la vuelta fue una estafa a la ilusión de su gente al hacerse casi todo mal y descender estrepitosamente. El retorno a Segunda no fue positivo y no se bajó al Federal por una decisión de la AdC en suspender los descensos. Hoy, es uno de los peores equipos de la temporada. Por ello verlo a Xavier Parker entrenando genera esperanzas. ¿Y si se lograra seducirse al hijo del Gran Charles Randy?

 

Xavier Parker ya tiene 22 años. Juega de guardia, puede liderar o recostarse al puesto de escolta. Su etapa de High School pasó por el Marian Catholic de Chicago, continuando su desarrollo universitario en Illinois State.

En verdad, todos los veranos la Familia Parker Bressan retorna a la Argentina a visitar Victoria y Diamante, raíces de Ada, la mamá de Xavier y esposa del mítico Charles.

 

Y, obviamente, pasar por Echagüe es norma. Carlitos dejó muchos amigos, gente que lo idolatró como jugador, pero también aquellos que más lo valoraron por sus cualidades humanas, por su don de persona. Jugar en “su” cancha, atacar su aro favorito (el de calle Urquiza…), y comerse unas empanadas, un buen asado con ensalada y regado de exquisito vino tinto, son sus premisas.

Parker no solo fue uno de los mejores extranjeros en la historia de la Liga: fue un maestro, dentro y fuera de la cancha, transmitiendo su sabiduría con un corazón gigante. El tipo jugaba maravilloso y hacía jugar.

 

Ya desde que llegó a la Capital entrerriana irradió un aura que solo Dennis George Still supo transferir, por ello los dos fueron los foráneos más queridos en más de tres décadas del AEC en Liga.

Y ese cariño se mantiene hoy inalterable. Por eso es que ver a su hijo Xavier echa a volar sueños.

 

Daniel Beltramo avaló que el pibe se sume al plantel profesional de Echagüe, y Xavier no decepcionó. Para nada. Más bien trasuntó que la estirpe, la distinción de ser “un Parker” revela ese talento que su padre regó a lo largo y ancho del país, fulgurando también en el GEPU campeón o en Sport Club de Cañada.

Establecer comparaciones es ridículo… Charles fue un prócer. Talento puro, excelsa inteligencia y una actitud ganadora loable, compitiendo en una Liga maravillosa, con más carencias estructurales que ahora, con más insuficiencias en el cumplimiento de lo profesional, pero con muchas más figuras de las que hoy se ve, criollas y de afuera.

 

Sir Charles Randy fue, insistimos, uno de los máximos referentes de la Legión Extranjera en la historia de la LNB, en épocas donde los que venían dejaban huellas indelebles.

 

Por ello, ver a Xavier y rememorar a Charles no está muy bueno. Hay que evaluarlo al pibe y observar su juego, su perfil, su carisma. Y así podremos asegurar que Parker Junior está para empezar a madurar como profesional en la Argentina.

Después habrá que ver cómo se hace con los papeles, con la ficha (edad), etc, etc… Pero la apreciación más concisa de quienes lo vieron en el “Butta” en un lapso lúdico, recreativo, junto a su padre y Seniors del Club, es que: le sobra capacidad y obviamente, tiene mucho por crecer.

 

Lógico… Se preguntarán… ¿Y podrá jugar en Echagüe? Ni idea. No hemos hablado con el head coach, menos con la dirigencia y hemos procurado -sin exito- establecer contacto con él y/o con sus padres vía Redes Sociales pero de por sí nombrar a Charles, verlo en la entidad y que su hijo practique a las órdenes de Beltramo representa una movida de marketing genial.

¿Y si volviese Charles a aportar su visión? Sería extraordinario. El punto es que al colgar sus zapatillas y la “5” se fue a Estados Unidos a trabajar y a enseñar, lo que le valió para vivir en paz, en armonía, sin la vorágine de una Argentina en permanente conflicto.

 

Paraná le encanta, más aún el campo victoriense o diamantino donde dejó algunas tierras productivas. Y él no ha ocultado su anhelo de volver definitivamente. Por ello es que este Verano 2019 con Xavier entrenando formalmente trasunta ensueños.

Esta vez podría ser distinta la experiencia. Parker Papá llegó en pleno advenimiento de la Democracia, con mayor madurez y a un Echagüe camino a meterse entre los grandes, y desde su ingreso al club educó a Miguel Zandomeni, a Diego Mugherli, Fabián Arroniz, a Horacio Pacheco, a Hernán Bonarrigo, a “Mandrake” López entre otros pibes de la “Cantera” o del célebre reclutamiento inicial comandado por Horacio Seguí y Omar Godoy, asociándose a quien sería el Gran Ídolo de la instución, el inolvidable Aníbal Sánchez.

 

Xavier se alistaría muy joven y para formarse profesionalmente. Con todo por cultivarse, pero en medio de un país en emergencia, con una Liga compleja, que sigue exhibiendo notables carencias, y anexándose a un Echagüe que tiene por tabla de salvación jugar esta temporada sin descensos.

Sin dudas… Sería un golpe de efecto muy positivo. A pensarlo Beltramo y Casaretto…