Vila y Manzano cierran la edición en papel de Diario Uno

Veinticinco años después de que Vila y Manzano cortaran junto a Carlos Menem las cintas de la rotativa de Diario Uno en Mendoza, el matutino apagará definitivamente sus máquinas. El hecho se concretará a fines de este 2018, según les anunciaron dos jefes de redacción a la reducida plantilla de periodistas que quedó tras el plan de despidos y retiros voluntarios implementado en los últimos meses.

 

Diario Uno fue fundado el 27 de junio de 1993, y es propiedad de Grupo América, que por estos días evalúa presentarse en preventivo de crisis. Era la segunda inversión fuerte en medios después de comprar Supercanal. Fue Manzano quien introdujo en el círculo del cubano Jorge Mas Canosa, quien a través de la empresa Mas Tec adquirió el 28,8% de las acciones de Supercanal. A partir de allí el cubano fue fundamental en la expansión del grupo.

 

A la edición en papel de diario UNO -que desembarcó en Mendoza para morder el mercado del dominante Los Andes- luego sumó la página web, a fines de 2007. Los empleados del diario papel fueron convocados este miércoles y les comunicaron sobre el inminente cierre “por la imposibilidad de financiarlo”, y les anunciaron que la empresa trabaja en un plan para reconvertir el trabajo de los que quedan. Hay 45 personas que trabajan exclusivamente en el papel.

 

Desde principios de este año arreciaron los rumores de la venta de diario Uno, incluso en los medios de comunicación trascendieron nombres de posibles compradores, pero finalmente la venta no se concretó. Desde ese momento los empleados recibieron insistentes sugerencias para aceptar retiros voluntarios.

 

Días atrás, después de implementar un plan de retiros voluntarios masivos de sus empleados en medios de Mendoza (incluyó también a radio Nihuil), Vila pidió abiertamente en el programa de su esposa, Pamela David, la modificación de los convenios de trabajo.

 

Los retiros y despidos del último año se aceleraron, aunque desde hace años el grupo implementa despidos, aún en plena paritaria. En una asamblea de sus trabajadores donde le plantearon que querían hacer periodismo sin presiones y sin prestar sus firmas para operaciones de prensa Vila pronunció una frase para el archivo que quedará ahora en el memorial de sus empleados: “Las presiones van a seguir, al que no le gusta puede pasar a buscar el cheque”.

 

Historia breve

 

Alfredo Vila Santander, padre de Daniel Vila, fue un conocido empresario de la construcción que pasó a dedicarse al rubro comunicaciones cuando compró Radio Nihuil, en 1983. En 1994, Alfredo Vila y su hijo Daniel fundaron la empresa Supercanal, dedicada a la televisión por cable, en sociedad con otro mendocino, Orlando Terranova. Este último terminó por vender sus acciones en 1995. Las compró Jorge Más Canosa, un cubano refugiado en Miami. Más Canosa era propietario de la firma Mas Tec Inc, empresa que compró las acciones de Terranova en 18 millones de dólares que le dieron la titularidad del 29 por ciento del paquete.

 

Desde el ingreso del cubano Mas Canosa, el grupo consiguió un crédito de 500 millones de dólares del banco holandés ING Baring y la banca norteamericana, con el que inició una masiva compra de medios de comunicación en la Argentina y en América del Sur. Así, adquirió el 72 por ciento de Jorge Stornell S.A. Es decir: Canal 7 de Mendoza, Canal 8 de San Juan, radio AM Calingasta, TV Río Diamante, en una operación cercana a los 92 millones, señaló el diario Perfil en una crónica sobre la génesis del grupo.

 

A partir de su sociedad con José Luis Manzano, Vila adquirió entonces veinticinco empresas de televisión por cable. El área de operaciones abarcó Mendoza, San Juan, Catamarca, La Rioja, San Luis y Córdoba, erigiéndose así como el tercer multimedios de importancia en el país al también asociarse con la compra de los principales matutinos, radios y vía pública de ciudades como Rosario, Entre Ríos y Santa Fe.