Una de cal, otra de arena… No es útil “chocarse con obras”

ESPECIAL (por Francisco Pancho Calderón).- No es la primera vez que una administración comunal incurre en la incoherencia de abrir variados frente de obra, causando trastornos en el macrocentro de la Capital entrerriana. Lo hace Varisco hoy, lo hicieron sus antecesores. Vamos a consolidar una idea: pareciera que los intendentes no tienen asesores, o sus consejeros lo que menos hacen es proponer e influir de manera tóxica, a lo que se suma una carencia absoluta de fiscalización. En esta última semana, Paraná ha sido un caos en materia de tránsito vehicular. Una incomodidad absurda. Galería de fotos.

 

Valoramos francamente los objetivos del programa de Reconstrucción y Rehabilitación de la Trama Vial que lleva adelante el Gobierno municipal, acometiéndose en distintos frentes urbanos de la ciudad, planificados y supervisados por la Secretaría de Proyectos Estratégicos.

 

No obstante, tramos como Córdoba, entre Cervantes y Urquiza, Córdoba y 25 de Junio, Italia entre Paraguay y Perú, o entre España y General Urquiza, Rosario del Tala, entre Corrientes y San Juan, entre otros, han causado innumerables dificultades a los transeúntes, y ni que hablar a los vecinos frentistas o comerciantes.

El propósito es loable, lo que juzgamos todos los paranaenses es la estrategia de reconstrucción y rehabilitación ejecutada con acciones encaradas por personal del municipio y/o de empresas constructoras que ganaron licitaciones respectivas.

 

De manera indiscutible, se erige en un ambicioso plan de infraestructura vial pero resulta inevitable reconvenir que una vez más se siguen acometiendo trabajos donde pocos años atrás, y/o hasta meses, se abordaron tareas idénticas, reflejando una contradicción palmaria en cuanto a la insuficiencia de las labores emprendidas ateniéndonos puntualmente al renovado deterioro que hoy se ataca reiteradamente.

Por lo tanto, esto enlaza un despilfarro estéril, inconducente que ni siquiera el Concejo Deliberante investiga.

 

Párrafo aparte para poner acento en otro aspecto que carece de lógica y de sentido común: por un lado Reconstrucción y Rehabilitación de la Trama Vial, por el otro mejoras de la red de distribución de agua, cloacal y tareas de desobstrucción y limpieza de cámaras y conductos, según lo que cuentan empleados del municipio a quienes los vecinos consultan qué están haciendo.

Es como que con la compleja coyuntura Legal-Penal que atraviesa el Palacio Municipal y en especial su presidente, a alguien se le ocurrió que el paranaense “se choque con obras” para constatar que la Gestión Varisco “está viva”.

De este modo, el tránsito vehicular en el macrocentro de la Capital entrerriana se asemeja a un laberinto. Los que agradecen son los taxistas y los remiseros ya que un viaje normal que cuesta el valor mínimo, se transforma automáticamente en el doble por los desvíos tomados.

 

Mientras, el ciudadano común no disimula su fastidio por la falta absoluta de coordinación que se dificulta aún más con groseros inconvenientes en la semaforización y un cuestionamiento generalizado: el observar en una esquina a varios inspectores como reunidos en Asamblea espontánea, y manzanas a la redonda, ni uno, sobre todo para alertar de cortes.

Párrafo aparte para lo comunicacional: con lo que se invierte en “periodistas amigos de la Gestión”, con una Radio Municipal propia como ningún intendente tuvo en su historia, con el pautado en medios de TV… ¿no se puede plasmar una comunicación más eficaz?