Un “Ruidazo” unitario… Los porteños sobresalen en la revolución contra Macri

ESPECIAL (por Francisco Pancho Calderón).- Si bien crece la disconformidad a lo largo y ancho del país contra la gestión presidencial de Mauricio Macri, Buenos Aires continúa siendo el foco central de sublevación frente a las políticas socio-económicas del Gobierno de Cambiemos. El Interior no despierta a pleno y pareciera que las vacaciones quitan trascendencia al “Ruidazo” que tan fuerte se escucha en esquinas porteñas y bonaerenses.

 

¡Tanto se habla del Federalismo, pero cuán poco pesa ese espíritu en la Argentina Profunda! Mientras que Provincia y Ciudad Autónoma de Buenos Aires se unen bajo un clamor estridente, en el resto de las provincias aún no se escucha fuerte la queja y esa indiferencia le da más fuerzas a Macri para pensar que podrá ser reelecto.

 

El mandatario nacional se ve fortalecido además por una nula actividad sindical, habida cuenta que los gremialistas JAMÁS desarrollan su labor de conflagración en vacaciones, pero a la vez, los propios gobernadores no impulsan una resistencia enérgica y así, “casualmente” no se promueven movimientos intensos contra los tarifazos, la inflación, el desempleo, los salarios por el piso, etc, etc.

 

Enero está concluyendo con un clima mejor que el imaginado para el presidente y su Gabinete. Ni siquiera las inundaciones conllevaron una protesta implacable. Pasaron las fiestas y pese a todo lo que se presagiaba, no hubo focos sediciosos.

La sensación inevitable es que aumenta la insatisfacción pero, por algún motivo “peculiar”, no hay fogoneros en la Patria Grande para vencer el monopolio de los grandes medios.

 

Y hablando justamente del periodismo, debemos hacer un mea culpa. Nos faltan plumas, nos faltan voces confiables, creíbles, claras, categóricas, rotundas.

No alcanza con esfuerzos individuales surgidos de concepciones políticas opositoras. Necesitamos una comunicación más democrática, más pluralista, que no ahonde la grieta y que sí sea reveladora, sin condicionamientos, y a partir de allí que sepa inspirar, inducir a una rebeldía nacional.

 

Hoy, solo hay tibias recriminaciones desde capitales o ciudades importantes del Interior, y entonces no alcanzan los “Cacerolazos” porteños o de Buenos Aires para conmover a un presidente de espaldas al Pueblo.

Es harto elocuente que gobernadores e intendentes también están coartados, limitados, ceñidos y así es irrevocable suponer que las Elecciones 2019 están direccionadas para cuatro años más de Macri. Triste, pero axiomático. Entre Ríos, es el ejemplo más paradigmático. Duele…