Un bono de fin de año polémico: en cuotas y a cuenta

El borrador que el Gobierno ya envió a la CGT excluiría a los empleados públicos de todo el país y sería obligatorio para los privados, que podrían computarlo a cuenta de futuros aumentos o de la revisión salarial del año en curso.

 

En concreto, este borrador del decreto por el que se dispone la asignación no remunerativa de 5000 pesos para el sector privado, que ya está en consideración de la CGT, incluye un capítulo en el cual se establece que, hasta el 31 de marzo próximo, los despidos sin causa justa obligarán al empleador a comunicarlos al Ministerio de Producción y Trabajo con una antelación mínima de diez días hábiles, para que éste, de oficio o a petición de una de las partes, pueda convocar a audiencias “para considerar las condiciones de la futura extinción” del contrato de trabajo. Estarán exceptuados de esta obligación de informar las empresas del sector de la construcción.

 

En cuanto al bono de 5000 pesos, se define que será obligatorio para los empleadores privados y se pagará junto con los salarios de noviembre y de enero próximo. Pero contempla diversas situaciones en las que el bono podrá ser absorbido por el empleador y no estará obligado a pagarlo:

 

-Cuando las partes hayan pactado un incremento en concepto de revisión salarial sobre lo acordado previamente para todo el año;

 

-Cuando las partes acuerden que la suma del bono se compute a cuenta de las sumas que pacten en concepto de revisión salarial para el año en curso.

 

-Cuando los empleadores hubiesen acordado unilateralmente otros incrementos salariales.

 

Por otra parte, el borrador establece que las partes podrán adecuar plazos y montos en aquellas actividades que se encuentren en crisis o declinación productiva. Los ministros del Interior, Rogelio Frigerio, y de Producción y Trabajo, Dante Sica, dejaron abierta la posibilidad de que “el bono no remunerativo de hasta cinco mil pesos” forme parte de las negociaciones salariales del año que viene, tal como reclamaba el sector empresario.

 

Poco antes de que trascendiera el borrador del inminente decreto, los ministros del Interior, Rogelio Figerio, y de Producción y Trabajo, Dante Sica, habían advertido que los empleados del sector público quedarían al margen de la resolución y que, como todavía había varias paritarias en plena negociación, el bono podría ser incluido en las paritarias del año próximo: “Mientras tratamos de buscar una solución hay muchas paritarias en marcha y también esto (por el bono) puede formar parte de las negociaciones” salariales del año que viene, destacó Sica al término de la reunión de gabinete que encabezó el presidente Mauricio Macri. Frigerio había asegurado previamente que “podrá incluirse en las negociaciones salariales de este año o en las paritarias de 2019″.

 

La iniciativa provocó la reacción de las Pymes, que indicaron que a muchas empresas les sería muy complicado afrontar el pago de un bono de fin de año, al que calificaron de “inviable”. Mientras tanto, la CGT manifestó su malestar por la imposición de un tope de cinco mil pesos, que cuando se iniciaron las conversaciones era el piso. Sica fue categórico al respecto y tiró la pelota a los empresarios: “Estamos planteando un bono no remunerativo, estamos cediendo en la negociación, es hasta 5 mil, pero si a partir de ahí hay un sector que pueda absorber bonos superiores” que lo haga, agregó el funcionario.