Tras el rechazo a la legalización del aborto se produjeron incidentes en la zona del Congreso

Pocos minutos después de que el Senado rechazara el proyecto de ley que proponía legalizar y despenalizar el aborto, la marcha provida se desconcentró en cuestión de segundos. Pero los efectivos de la Policía de la Ciudad, que estaban apostados en la avenida Corrientes, entre Ayacucho y Riobamba, se encaminaron a toda velocidad hacia la avenida Callao apenas pasadas las 3 de la madrugada.

 

Un cordón policial ubicado detrás de las vallas de esa avenida y Rivadavia recibía botellazos de los pocos manifestantes que aún quedaban en la zona de la marcha a favor del aborto. Ante los disturbios, las fuerzas de seguridad comenzaron a disparar gases lacrimógenos. Según un oficial de la Policía Federal, unos 30 manifestantes del sector verde de la Plaza del Congreso comenzaron a arrojar piedras y botellas cuando la mayoría de los asistentes ya se había desconcentrado casi por completo.

 

Fuentes del Ministerio de Seguridad de la Ciudad detallaron a LA NACION que hasta el momento son siete hombres y una mujer los detenidos por la Policía. Según indicaron, seis de ellos fueron demorados tras arrojar piedras, mientras que otro habría agredido a un fotógrafo.

 

El movimiento de motos y patrulleros con las sirenas activadas sorprendió a los peatones que se estaban alejando de la zona del Congreso pacíficamente. Fue tal el apuro que un patrullero chocó con un auto particular en la esquina de Corrientes y Riobamba, pero no hubo heridos.

 

“Rompan todo”, el grito de lucha

 

La votación en el Senado dejó al sector que mayoritariamente ocupaba los alrededores del Congreso con un sabor triste y amargo. Los incidentes se dieron entre la policía de la Ciudad y un grupo minúsculo que apoyaba la legalización del aborto. Tras el resultado, la frase “Rompan todo” fue trendtropic en Twitter como un grito de lucha ante la negativa del proyecto de ley. Los principales apuntados fueron los senadores que votaron en contra y la Iglesia.