¿Taxistas y remiseros en pie de guerra?

Los taximetristas paranaenses ya no ocultan su disgusto por lo que entienden como competencia desleal el servicio de remises que continúa sin regularse adecuadamente. Por ello se registró ayer un altercado grabado por nuestra cámara, en calle 25 de Mayo, pleno centro de esta Capital. Conductores de taxis se agruparon en esa área, adyacente al Correo Central, BERSA y Plaza de Mayo, creando trastornos al resto de los conductores que deseaban circular con normalidad. La impaciencia, la intolerancia se hizo presente cuando uno de los taxistas y un remisero se trenzaron en una fuerte discusión a la que se sumaron otros choferes de remises. El corte no solo afectó ese sector sino también la esquina de Pellegrini y España. Galería de fotos.

 

Desde la Cámara de Taximetristas de Paraná se han aportado al municipio distintos proyectos de ordenanza, que buscan solucionar el conflicto con los remises, por ello hoy se acusa a la Comuna de no proceder a una profunda regulación de este servicio de transporte de pasajeros.

Se considera que a los remiseros no se les exige tanta rigurosidad en cuanto a documentación en regla, no solo del vehículo sino también de quienes manejan los vehículos, requerimiento que si se demanda a los taxis.

 

A este presunto marco ilegal, se suma que dese hace muchos años los taximetristas pretenden que las remiserías trabajen desde sus bases y no levantando gente de la calle o creando improvisadas paradas.

Indican que cada vez más cuesta mantener los autos, no solo por preservar las condiciones de las unidades sino por las obligaciones tributarias, tasas y otros costos fijos que a los remiseros no se los demanda.

 

En ese sentido, se exhorta a la Municipalidad de Paraná a que profundice los controles no solo de los coches sino en especial de quienes lo manejan, que estén debidamente acreditadas sus condiciones para esa labor, y a la vez que se inspeccione las remiseras, donde se indica que trabaja gente en negro, sin el más mínimo registro habilitante.

 

También revelaron que si se combatiera la ilegalidad, la Municipalidad recaudaría más por derecha y no se seguiría alimentando a “inescrupulosos inspectores que viven no de sueldo sino de la coima”, y dejaron entrever que “alguien los apaña”. Por eso instaron a que intervengan los ediles y hasta de ser necesario la Defensoría del Pueblo para que no se ampare a quienes trabajan fuera de la ley sin siquiera aportarle a la ciudad y a la provincia el monto de impuestos que los taxis sí contribuyen.

 

No se descarta que los taximetristas accionen contra la Municipalidad por incumplimiento de deberes de funcionario público y económicamente por el perjuicio que se le ocasiona a los taxistas con tan desleal competencia.