Submarino: feroz interna entre jefes de la Armada por temor a ir presos

La interna desatada en la Armada por la desaparición del Submarino ARA San Juan continúa a la par de la búsqueda de la nave extraviada. Es que el temor a terminar detenidos entre los tres más altos mandos de la fuerza naval derivó en acusaciones cruzadas entre Marcelo Srur, extitular de la Armada; Luis López Mazzeo, comandante de Adiestramiento y Alistamiento; y Claudio Villamide, comandante de la Fuerza de Submarinos.

 

En documentos secretos de la fuerza se visualizan denuncias por “negligencia en el servicio”, hasta cuestionamientos por la aparente adulteración de actas.

 

La resolución nº 168/17 firmada por el propio Srur una semana antes de ser desplazado por el ministro de Defensa, Oscar Aguad, suspendió a Mazzeo y Villamide atribuyéndoles faltas muy graves como “arriesgar a la tropa” y “negligencia en el servicio”. Ambas acusaciones pueden terminar con la destitución de los dos oficiales.

 

La misma resolución asegura que los número dos y tres de la Armada permitieron la navegación del submarino “posterior a las severas anomalías detectadas”. Según el informe que salió de la auditoría de la fuerza a la nave le faltaban materiales indispensables para su uso, los cuales no fueron arreglados antes de su viaje que terminó en tragedia.

 

Esas suspensiones desataron la interna entre los jefes, cuando Mazzeo y Villamide recusaron a Srur por haber cometido el delito de prevaricato. “La emisión de la resolución dictada por la autoridad [por Srur] constituye por sus omisiones, su apresuramiento, su parcialidad, su falta de fundamentos técnicos y de opiniones especializadas, un auténtico prevaricato”, explica el documento difundido por el diario La Nación y presentado por Mazzeo.

 

Según reconstruye el artículo escrito por Hugo Alconada Mon, mientras Srur efectivizaba la suspensión a López Mazzeo y Villamide, al menos cuatro oficiales superiores de la Armada decidieron pedir su retiro para no convalidar la resolución: los comandantes de la Flota, de la Aviación Naval, de la Infantería de Marina y el jefe de Mantenimiento y Arsenales.

 

Días más tarde, Srur fue desplazado como jefe de la Armada por decisión de Gobierno. López Mazzeo y Villamide, continúan dentro de la fuerza, pero suspendidos bajo la acusación de falta de control y supervisión, que habría derivado en la tragedia.