Suba de la harina, devaluación, inflación, tarifazos y dólar contribuyen a que el pan se vaya a las nubes

Los panaderos están angustiados por tarifazos y presión impositiva como en cuanto a obligaciones laborales, pero a la vez sospechan que los molinos acaparan harina para generar escasez y venderlo luego a mayor precio. Este sector lo niega y señala a los productores de trigo. Lo cierto es que hubo una estampida en los productos farináceos y el pan aumenta sin parar.

 

“En el mundo se redujo la oferta de cereal y eso elevó los precios en dólares, que influyen directamente en el mercado interno. Pero acá se sumó la devaluación y las inundaciones. Aun así, si uno compara, en el mundo la tonelada cuesta 200 dólares y acá cuesta 260, habría que ver por qué…”, reflexionan empresarios de la panificación.

 

El impacto de la inflación en la canasta básica se aceleró en los últimos meses, en especial tras el sacudón financiero y la devaluación de este mes. Pero hay un rubro sensible en el que las subas se están sintiendo con especial fuerza: el de la harina de trigo y sus derivados.

En panaderías dicen que hoy pagan por su principal materia prima hasta el triple de lo que valía a principio de año. Afirman que eso influyó para que el pan más económico ya acumule una suba de precio cercana al 30% en lo que va del año. Y advierten: de no abaratarse la harina, pronto habrá otro aumento.

 

Pero también hay otras posturas: “Está fuera de control y es un aumento muy duro, que no llega aislado. Nos subieron las tarifas de luz, gas y agua, los alquileres, llegaron las paritarias. Por eso, no quedó otra que aumentar”, explican especialistas.

 

“La verdad es que no hay un precio. Es todo un descalabro. El molino está definiendo el costo de la harina el mismo día de la entrega y a veces no te quieren traer. Al no saber cuánto vas a pagar la harina mañana, no sabés cuánto cobrar. A eso se suma que estamos recibiendo boletas de luz astronómicas”, aducen.

 

En el Gobierno, por ahora, se limitan a decir que están monitoreando la situación y niegan que falte trigo.